San Marino

San Marino, un microestado que por obligación de su país vecino encerró a toda su población

La micronación es una de las más afectadas del mundo por la pandemia, donde sus habitantes no pueden salir de sus 61 kilómetros cuadrados.
sábado, 12 de diciembre de 2020 · 03:00

San Marino, el tercer país más pequeño de Europa de sólo 61 kilómetros cuadrados ubicado al este de Italia encerrado por las provincias de Rimini y Pesaro-Urbino, es una de las naciones más afectadas por el coronavirus del mundo en cuanto a contagios per cápita.

De acuerdo al New York Times, la micronación es el cuarto país con más casos de la infección cada 100.000 habitantes con 5.657, superada solo por Andorra (9.337), Luxemburgo (6.706) y Montenegro (6.515).

Autoridades sanitarias de la micronación.

Debido a estas cifras el país, auto bautizado como la “antigua tierra de la libertad” tiene a casi toda su población de 33.000 personas encerrada en sus 61 kilómetros sin poder saliera ninguna provincia italiana por las restricciones impuestas en ese país

A principios de mes, el gobierno italiano de Giuseppe Conte prohibió cualquier viaje inter regional debido al crecimiento de la segunda ola de la pandemia en su país, lo cual obligó a los ciudadanos de San Marino a quedarse en su pequeño país.

Vista aérea de una de las calles de San Marino.

Varios ciudadanos de la micronación tienen a sus familiares o sus lugares de trabajo en las provincias aledañas, dicha obligación ha creado una polémica entre ambos gobiernos que a lo largo de los últimos años casi nunca tuvieron un malentendido.

En la ciudad-estado, a pesar de las elevadas infecciones, no existen las restricciones que hay en Italia, como por ejemplo los toques de queda en algunas regiones o el cierre de comercios y restaurantes para detener la propagación del coronavirus.

El Ospitale del Stato, el único hospital en San Marino.

Mientras que una quincena de alcaldes italianos reclamaron que San Marino adopte las restricciones de Italia, al igual que la Ciudad del Vaticano, la micronación rechazó ese pedido ya que al no ser parte de la UE, ningún paquete de ayuda económica les llegaría.

El país solo cuenta con un hospital, que contiene solo 12 camas de terapia intensiva, de las cuáles casi siempre más de la mitad están ocupadas, sin embargo han podido dar la vuelta a la pandemia y su gobierno ya se encuentra negociando para obtener 20.000 dosis de vacunas. “Para nosotros es mucho más fácil controlar los casos: somos un microestado” ha declarado el director sanitario Sergio Rabini al diario La Vanguardia.