Conservación animal

Un equipo de científicos identificaron una nueva especie de simio en Asia

El langur Popa fue descubierto en la selva central de Birmania y se encuentra en peligro de extinción.
jueves, 12 de noviembre de 2020 · 06:10

Varios científicos identificaron una nueva especie de primate en la selva central del país asiático de Birmania. El espécimen encontrado lleva el nombre de Popa langur, bautizado así por un volcán extinto de la región.

De acuerdo a un informe publicado el miércoles en la revista científica Zoological Research, la especie estuvo presente hace miles de años en la selva birmana, sin embargo al día de hoy solo existen 200 a 250 ejemplares de la misma.

El Popa Langur, en peligro alarmante exitinción.

Varios expertos, incluido uno de los autores del informe, el investigador Frank Momberg, consideran que el Popa langur está calificado cómo una especie en estado crítico de extinción.

La especie primate que cuenta con anillos de color blanco alrededor de sus lentes como característica distintiva de demás monos, es amenazada por la caza y la pérdida de hábitat en el país asiático.

Un ejemplar del simio Popa Langur.

La primera evidencia de la existencia de esta especie de monos no fue encontrada en la selva, sino en los cuartos del Museo de Historia Natural de Londres, donde varios científicos revelaron que la especie existía hace más de un siglo en la excolonia británica de Burma.

Varios huesos encontrados en la selva de Birmania coincidieron con los del museo inglés que provienen de una excavación en el antiguo protectorado desde hace más de 100 años. La primera vez que se obtuvo una fotografía del primate fue recién en 2018.

Una oficina de la Organización Fauna y Flora Internacional.

El primate Popa es una de las varias especies de langures que se encuentran en un estado crítico de extinción, por lo cual la organización Internacional Fauna y Flora (FFI) pedirá un nuevo programa de protección al gobierno del país asiático.

Más de 24 especies de primates han sido descubiertas e identificadas en los últimos 20 años, la mayoría de estas en Asia y por medio de un análisis genético, como el hecho por el Museo británico.