INÉDITO

Comienzan los rumores alrededor del Rey Felipe: será investigado y Casa Real no puede evitarlo

Nadie entiende cómo el Monarca nunca se dio cuenta de lo que ocurría a su alrededor.
lunes, 6 de septiembre de 2021 · 06:00

La Fiscalía del Tribunal Supremo se ha pronunciado: hay algunos indicios que podrían demostrar cómo el Rey Juan Carlos amasó su astronómica fortuna al ejercer durante años como "intermediador en negocios internacionales" y desde ese momento, no han sido pocas las voces parlamentarias que se han alzado para condenar esta aclaratoria e incluso entre sus declaraciones, salpican al Rey Felipe.

Uno de los representantes de esta fracción, es el parlamentario por el ERC, Gabriel Rufián. A su juicio y a todas luces expuso sus sospechas en las que no se explica cómo el Rey Felipe en su relación tan estrecha con el Rey Juan Carlos en lo institucional, nunca tuvo conocimiento alguno sobre los movimientos fraudulentos del Rey Juan Carlos.

Don Juan Carlos vuelve a ser noticia, pero esta vez el Rey Felipe lo acompaña por supuesta "omisión" de hecho.

Pese a los intentos del Rey Felipe por no mojarse en todo este lodazal de acusaciones, hasta el punto de renunciar a sus derechos hereditarios contemplados en el testamento del Rey Juan Carlos, estos sectores de la política nacional defienden la posibilidad de un posible contubernio entre el padre y el hijo. Si hasta ahora no existen pruebas que incriminen al Rey Felipe, al menos la condenatoria va hacia su presunta omisión de todos los desfalcos a nombre del emérito durante 40 años de reinado.

A propósito de ello, Rufián declaró durante una entrevista concedida a La Sexta que si el Rey Felipe no tuviera nada que ver en estos movimientos delictivos que hoy señalan al exmonarca, entonces debería comparecer ante el Congreso y rendir declaraciones ante una nación que merece respuestas, sobre estas nuevas acciones conclusivas que nuevamente ponen la honorabilidad de Don Juan Carlos en entredicho.

Después de este nuevo hallazgo, las probabilidades de que el Emérito regrese al país, por lo pronto, son nulas.

El problema de fondo para estas fracciones partidistas va en lo que sigue: desde que el Emérito salió del país hace un poco más de un año, ni Fiscalía ni Hacienda parecen avanzar en las investigaciones que iniciaron en contra del Rey Juan Carlos para determinar su culpabilidad. Lo sorprendente es que tan lentas avanzan las pesquisas que ha habido cierta opacidad informativa que no permite a los medios actualizar el avance de los trabajos pertinentes para dar culminación a estos hechos.

Pero lo peor es que si algo resulta verdaderamente indignante para congresistas como Rufián, es que sean países como Suiza y Reino Unido quienes tengan mayor interés en demostrar la culpabilidad del padre del Rey Felipe en los desfalcos que llevan su nombre, que las propias autoridades en suelo patrio. Claro, viéndolo desde un punto de vista meramente objetivo, en estas naciones el Emérito no tiene el peso ni la influencia que sí tiene aún en España. ¡Ahora sí que todo quedó entendido!

Ni Casa Real ni el Rey Felipe han respondido a estas acusaciones frontales que desean establecer, o no, su corresponsabilidad en estos agravios al país.

Esto sin siquiera tomar en cuenta todas las veces que la comisión que investiga al Emérito ha sido censurada: ERC, JuntsxCat, PNV, la CUP, BNG, Compromís y Bildu denuncian que hasta ahora se contabilizan 11 vetos cada vez que se exige a Casa Real mayor "colaboración" para que el Rey Felipe responda por estas actividades ilícitas presuntamente cometidas por el Rey Juan Carlos, si bien no hay plan alguno para que regrese en el corto plazo al país. (Con información de Infobae).

Por ahora, las pruebas en torno al caso del exmonarca y la supuesta acusación contra el Monarca actual no parecen llegar a ningún lado, pero se espera a que de forma conjunta con estos grupos republicanos, sea la opinión pública la que haga uso de sus derechos democráticos para exigir un juicio moral que ejerza todas las formas de presión que tuvieran lugar a fin de encauzar este grave caso, que amenaza la "transparencia" institucional que prometió el Rey Felipe en su proclamación de 2014.