Inesperado

Luna Serrat demuestra ser digna nieta de Joan Manuel Serrat y defiende al arte

La nieta del cantante revolucionó las redes sociales.
jueves, 30 de septiembre de 2021 · 13:07

Joan Manuel Serrat se ganó el cariño y el apoyo de la audiencia, tanto de España como del resto del mundo, gracias a su talento y su gran corazón. Es un artista humilde, que toda su vida se dedicó a la música, y que jamás protagonizó un escándalo mediático. En su familia no puede faltar el arte. Su nieta, Luna Serrat, está dando sus primeros pasos como actriz y cantante.

La influencer de 23 años es una apasionada de la vida y de todo lo que tenga que ver con el ambiente artístico. Se encuentra estudiando la carrera de formación actoral en la escuela de Raquel Pérez. Además, todas las semanas toma clases de canto y de danza, disciplina que le cuesta mucho. 

La nieta de Joan Manuel Serrat da sus primeros pasos como cantante. 

La nieta de Joan Manuel Serrat adora leer y la poesía. Su vida no tendría sentido sin música ni arte. Hace unas horas, compartió en su perfil de Instagram, donde tiene 56,9 mil seguidores, un vídeo en el que se la ve reflexionando sobre el ambiente artístico. Luna alzó la voz y habló en nombre de todos los actores, músicos, cantantes y bailarines.

El deseo de la nieta de Joan Manuel Serrat como actriz es trabajar. “El arte está un poco tocado, yo solo espero trabajar, me da igual dónde, si en cine, teatro. La gente me dice ‘no, pero tú no eres actriz. ¿Qué has hecho?’. No, no he hecho nada. Pero es que desgraciadamente tengo muchos compañeros que tampoco han hecho nada y también son artistas”, comenzó diciendo.

No porque hagas una serie en Netflix o porque tengas 5 millones de seguidores eres más actor o actriz. 

Luna Serrat considera que no importa la experiencia, sino el amor y la pasión que se tiene por el arte. “Eso se lleva adentro, yo lo llevo desde pequeñita, me he atrevido a sacarlo ahora”, reflexionó. Luego habló de su abuelo, dijo que no pueden pretender que ella escriba una canción como Mediterráneo. Ya tiene bastantes exigencias propias como para soportar las de los demás.