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La "transparencia" de la Reina Letizia: malos hábitos y negocios turbios que la ponen bajo sospecha

Ni Jaime Peñafiel se atrevió a tanto para desentrañar algunos de los temas más turbios que rondan a la Soberana.
viernes, 3 de septiembre de 2021 · 11:30

¿Cuántas historias tan reales como maltrechas no se han desplegado a lo largo de los años en variados intentos por reconstruir la biografía perdida de la Reina Letizia? Siempre hubo quienes se sintieron inconformes con la muy escueta versión que nos arroja Casa Real sobre la vida y obra de una mujer tan compleja en métodos como lo es la Consorte del Rey Felipe, así que son muchos los años de investigación que se han dedicado a desvelar sus secretos, y ahora muchos son de entero dominio público. Así lo destaca el diario El Español.

Por más que intente impedirlo con intermediación de Zarzuela, la Reina Letizia no podrá detener todas las publicaciones que salen sobre ella.

Porque la Monarca nunca nos lo dirá, y si quisiera autorizar una biografía, omitiría ciertos episodios, la pregunta que todo lo resume es si podemos confiar en la veracidad de tantos datos, tan relevantes como sórdidos, sobre su vida. La respuesta es simple, solamente es la Reina Letizia quien sabe qué sí y qué no sobre tantos rumores que se ciernen sobre ella. Pero algo de veracidad podrían tener, pues con cada publicación que sale a la luz, al menos un tomo llega a Zarzuela para ser escrutado con pinzas y lupa.

¿Qué sabemos sobre su vida premonárquica, cuando era una periodista con ambiciones? Sin duda la Reina Letizia tuvo un pasado y eso nos lleva a sus amores antes del Rey Felipe. ¿Sumisa? ¿Condescendiente? ¿Ornamental? Al menos ese nunca fue su papel como Consorte y menos que menos su rol como novia o esposa si lo interpretamos por los comentarios nada agradables que tienen al menos dos de sus "ex".

Todo indica que los ex de la Reina Letizia no guardan los mejores recuerdos sobre ella.

Tal es el caso de David Tejera, periodista de CNN+ que en alguna ocasión aclaró: "Quiero mantener a esa persona lo más lejos posible de mi vida" y Luis Miguel González, quien fuera ex editor del diario Siglo 21: "Yo, por salud mental, no le sigo la pista".

Si bien es demasiado para la impetuosa Soberana estar en boca de sus detractores, peor aún es que sean sus amigos quienes diseminen datos que a ella no le conviene que se sepan por todo el tema de su imagen pública. El hábito de fumar es uno de ellos: quien conoce a la Reina Letizia sabe que en su bolso lo que se puede encontrar son cajas de cigarrillos y lapiceras azules. Fumar y tomar apuntes, gran combinación. ¿Alguna vez sus hijas la vieron en esto? ¡Más vale que no!

¡Juventud, divino tesoro! hay quienes aseguran que desde aquellos días hasta el presente, la Reina Letizia no ha podido erradicar el hábito de fumar.

Pero lo más grave viene desde el entorno familiar. El escritor Leonardo Facio, autor del libro "Letizia, la reina impaciente" comentó en esta publicación que el primo de la Reina Letizia, David Rocasolano, tenía supuestas pruebas sobre aparentes operaciones turbias que el Rey Felipe y la Consorte efectuaron a espaldas del país. Las pruebas contundentes existirían y demostrarían la implicación de la pareja real en estos negocios como contribuyentes al constante goteo de dinero de las arcas reales por motivos personales.

El Príncipe Felipe, según Rocasolano, fue más precavido que su cuñado (Iñaki Urdangarin). El primo de la Reina dice que él guarda comprobantes de cuentas bancarias de Letizia y de Felipe de Borbón, y también documentación de cada negocio que hizo con ellos. Al primo de la Reina le pedí ver los documentos y escuchar las grabaciones que incriminan a Letizia y Felipe VI pero dijo que, aunque hablaba de ellas, prefería no mostrar esas evidencias.

La Reina Letizia sabe jugar sus cartas, el silencio es su mejor forma de restar gravedad a las acusaciones y rumores que siempre la han rodeado.

¿Qué tan cierto, qué tan falso? Bajo la imposibilidad de encontrar un camino hacia la verdad, a menos que alguien lance la primera piedra y se atreva a corroborar todo lo dicho anteriormente, todo queda solo en líneas. Demos a la Reina Letizia -y por lo visto al Rey Felipe- por ahora, la presunción de inocencia, hasta que se demuestre lo contrario.