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La Reina Sofía opaca al Rey Felipe y a la Reina Letizia en su nueva reaparición frente a la prensa

La Emérita cumple su deber a cabalidad, pero es el cariño de los españoles lo que la hace brillar.
sábado, 25 de septiembre de 2021 · 03:00

Una de las razones por las que apreciamos cada una de las apariciones de la Reina Sofía -pocas por cierto, así que hay que aprovecharlas cuando tienen ocasión- es su gran capacidad para mantener a todos atentos ante su presencia. Esta vez, la nueva temporada 2021- 2022 del Teatro Real de Madrid estrenada este jueves, fue el escenario propicio para representar a la Institución monárquica y sinceramente, no tuvo desperdicio.

A su llegada al Teatro Real, la Reina Sofía deslumbró a todos los presentes.

Como una gran aliada de la cultura y las artes en nuestro país, la cita se volvió imperdible para la Emérita, pero también, como todos sabemos, acudió en sustitución del Rey Felipe y la Reina Letizia, quienes viajaron a tempranas horas con destino a la isla canaria de La Palma, en atención a las familias damnificadas por la desastrosa actividad del volcán Cumbre Vieja. Ante la ausencia, la Reina Sofía pudo disfrutar de la puesta en escena de la ópera La Cenerentola, de Rossini.

Para esta ocasión especial, la Reina Sofía llevó un hermoso vestido rojo con detalles en colores verde y dorado, combinado a perfección con cartera y zapatos a juego en color dorado y sin escatimar en accesorios: en su cuello pendía un collar de perlas, y en sus manos, infaltables son sus pulseras con detalles de ojo turco y, en particular, destacó una con rubíes incrustados.

La Reina Sofía recibió calurosos aplausos de todos los presentes en el auditorio, demostrando que aún goza del cariño de los españoles.

Pero más allá de su atuendo, hubo un par de momentos que sin duda captaron la atención de la prensa: mientras participaba en  el tradicional posado oficial previo al evento, junto al ministro de Cultura y Deportes, Miquel Iceta; la de Justicia, Pilar Llop; el presidente del Senado, Ánder Gil, y el del Real, Gregorio Marañón, la Emérita se percató de que sus acompañantes a su izquierda mantenían una marcada distancia para no incomodarla, así que ella les invitó a acercarse gentilmente. Este gesto fue muy destacado por los presentes, interpretado como una manifestación de sencillez por parte de la Reina Sofía.

El segundo momento sí que se robó la sonrisa y los aplausos de los presentes. Esto sucede cada vez que la Reina Sofía preside cualquier acto, por muy pequeño que sea. Cada vez que se advierte su presencia, de forma espontánea, se honra su presencia con una ovación, y esta cita cultural no fue la excepción. El público la ovacionó de pie hasta que ella, después de saludar afectuosamente y agradecer el gesto colectivo, tomó asiento en el palco.

Las opiniones han sido unánimes al considerar que la presencia de la Reina Sofía fue invalorable, mientras que se pudo adivinar por debajo de su mascarilla que disfrutó a pleno la presentación de esta apertura cultural en el Teatro Real. Se estima que en los días siguientes, la madre del Rey Felipe presida otros actos similares para impulsar y dar mayor visibilidad a todas las expresiones de las artes en suelo patrio.