INÉDITO

Los enemigos internos de la Reina Letizia: comparten con ella, la conocen bien y tienen su confianza

Un paso en falso de la Monarca, y su gestión podría afrontar un escenario caótico.
jueves, 23 de septiembre de 2021 · 14:37

Dentro de las puertas de Zarzuela, hay una máxima que todas las personas que hacen vida al servicio de la Institución saben y tienen muy en cuenta desde el día uno, cuando la Reina Letizia hizo su entrada triunfal por la puerta grande como la nueva Princesa de Asturias: el Rey Felipe será el Jefe de Estado hoy, pero la jefa de la Casa Real es ella, sin forma de discusión posible.

Aunque en la actualidad pareciera que logró ganarse el respeto de los empleados, y hay quienes afirman que a pesar de su carácter estricto tiene "un gran corazón", en sus días como Princesa hubo casos en los que presuntamente los trabajadores ninguneaban a la Reina Letizia, le aplicaban apodos y les resultaba totalmente insoportable, cosa que ella sabía perfectamente, pero con la balanza del Rey Felipe totalmente inclinada a favor de su esposa, lo mejor era callar y continuar, o renunciar en el caso de que la situación se volviera insostenible.

Muy a su aire, y con la oposición de Casa Real en ocasiones, la Reina Letizia ha sabido hacerse lugar en la Corona.

Según el portal "Merca2", esto se refleja a través de algunas encuestas internas que se llevaron a cabo a través de los años para medir los niveles de apreciación que tenía la Reina Letizia con respecto a las personas que trabajaban a su servicio en Casa Real. Como es de esperarse, por muchos años fue la peor valorada, incluso detrás del Rey Juan Carlos, aunque estos baremos no tienen repercusión en prensa, resultan importantes porque inciden directamente en el ánimo de los empleados.

En esta sentido, la opinión entre los trabajadores de La Zarzuela se divide. Hay quienes afirman que la Reina Letizia no comete errores de protocolo tan importantes como esos primeros años como Princesa, y que logró mejorar muchísimo gracias a su carácter perfeccionista y su nivel de detalle. Hay otro sector mucho más conservador y nostálgico de la pasada gestión del Emérito y la Reina Sofia que aún mantienen su posición, y consideran que su integración a la Casa Real fue un error desde el principio.

Para muchos, la clara diferencia entre la Reina Letizia y su suegra, es que una cosa es trabajar para la Corona y otra muy distinta es haber nacido en ella.

Porque una cosa es ordenar y otra muy distinta es mandar: parecen términos similares pero a efectos de la institucionalidad se refieren al carácter en contraposición con la firmeza, punto distintivo que separa a la Reina Letizia de su suegra, la Reina Sofía. Ser la voz cantante de Casa Real para mantener el orden interno, no es lo mismo que gobernar y quien no ha sido criada para esta labor de Estado, puede no reconocer los límites y tratar al pueblo, dirigentes nacionales y otros altos mandos de la misma forma como trataría a una asistente o al cocinero, cuando algo no sale tal como ella quiere.

Pero, tal como conocemos, las instituciones monárquicas por lo general se resisten a los vientos de cambio y un posible viraje en la direccionalidad, crea filias y sumas fobias. La llegada de la Reina Letizia a Zarzuela está enlazada a esto. Hay grandes evidencias de que su proceder ha cambiado para mejor y hoy sus esfuerzos por mantener a flote a la institución son bien apreciados por el común de las personas y probablemente el escenario también haya cambiado puertas adentro de palacio.

Hoy en día sus colaboradores afirman que la Reina Letizia es mucho menos estricta en casa, y sorprende ver como separa su carácter familiar del institucional.

Así lo estima José Carlos Sanjuán Monforte, empleado del departamento de protocolo por más de 22 años, quien asegura que la Soberana ha ido reordenando la perspectiva de cómo se ha manejado hasta ahora Casa Real y las reformas han llegado de forma paulatina. ¿Un aire fresco para la Institución o un craso error que comprometerá el legado que pretenden dejar los reyes para la Princesa Leonor? A pesar de que han pasado casi 20 años y 8 desde que el Rey Felipe se entronizó, aún es muy pronto para saberlo, pero los primeros resultados han comenzado a florecer.