INSÓLITO

Máxima de Holanda y su comportamiento: vuelve a la carga y pone al Rey Guillermo en problemas

La Consorte a veces no sabe cuándo parar y es su esposo quien tiene que sacarla del lodo, literalmente.
viernes, 17 de septiembre de 2021 · 06:00

Que nunca nos falte la extrovertida personalidad de la Reina Máxima de Holanda ni sus salidas de extravagancia que siempre son noticia, incluso en las circunstancias que no lo ameritan. Pero como los gatos, siempre cae de pie. Una prueba más de que con su gran sonrisa y desenfado puede lograrlo todo fue durante su visita oficial junto al Rey Guillermo a la provincia de Overijssel, para dirigirse hacia la localidad de Deventer, famosa entre otros temas por sus paisajes rurales y muy coloridos.

Siempre fiel a su estilo, la Soberana hizo acto de presencia con un estilismo bastante favorecedor, aunque recargado. pues si observamos el conjunto en su totalidad, podría bien fundirse en el fondo del paisaje que ofrecía para las vistas, las vastas campiñas holandesas. Fue un verde sobre verde que no dejó indiferente a nadie. 

Esta aparición oficial de Máxima de Holanda ha sido por mucho de las más divertidas que ha tenido.

Su atuendo, muy primaveral, fue un vestido plisado de la marca Natan -que la neerlandesa ha escogido como su casa de modas fetiche- confeccionado en un brillante color verde esmeralda y con detalles de flor de cerezo, y para resaltar su figura unos altísimos zapatos de finísimo tacón de Gianvitto Rossi, perfectos para cualquier otra ocasión menos aquella, pero que al menos combinaban con su coquetísimo sombrero de ala larga, en color bordó. Una perfecta combinación mimetizada con la naturaleza que casi confunde a las vacas que, curiosas, pastaban por los alrededores.

Consciente de ello, ahí tuvimos a la orgullosa Máxima de Holanda, evadiendo con pericia los desniveles del terreno fangoso para posar junto al Rey Guillermo, quien en más de una ocasión le sirvió de bastón durante este posado oficial.

Máxima de Holanda atrajo incluso a las vacas que se encontraban en las inmediaciones.

Para todos los presentes, Máxima de Holanda fue la inmejorable protagonista de este encuentro. Ni los pobladores, periodistas o tan siquiera las famosas vacas lecheras "holstein friesian" -sí, las que aparecen reflejadas en los empaques tradicionales de los lácteos que todos conocemos-, pudieron pasar por alto la llegada de la insigne visitante, y por supuesto, el Rey Guillermo, bastante habituado al fulgurante brillo de su Consorte, que casi siempre le opaca.

Pero esto no le impidió al Monarca robarle un tantito de la atención, casi sin querer. Los periodistas que cubrieron esta visita fueron testigos de la gran relación que mantiene la pareja real: el Rey Guillermo no tuvo reparos en gastarle algunas bromas a su esposa, mientras la ayudaba a situarse para ser fotografiada. De allí se explican las risas de Máxima de Holanda, que ahora quedaron inmortalizadas en cámara.

El Rey Guillermo y Máxima de Holanda siempre han sido grandes cómplices y se las arreglan para que su agenda sea muy divertida siempre que se pueda.

Por supuesto, no todo fueron complicidad y risas. En las mesas de trabajo, se destacaron los puntos de agenda, se cumplió con un vasto recorrido en las instalaciones de procesamiento de la fábrica lactaria, atenta a los debidos cuidados de bioseguridad, y cuidado de la especie vacuna que mantiene en funcionamiento a toda la estructura, y no pudo faltar un lindo detalle para Máxima de Holanda: el recibimiento con un hermoso ramo de flores blancas tradicionales de la zona.

Como estamos acostumbrados, fue una cita oficial de lo más amena, provista de momentos muy gratos, graciosos y de sentido de la elegancia. El portal "Mujer Hoy" también lo calificó como un intento de la Reina por sumergirse de pleno en el trabajo institucional, a fin de solapar la tristeza que le ocasiona la ausencia de su querida hija, la Princesa Alexia, quien actualmente cursa estudios en el "UWC Atlantic College".