OPINIÓN

La Reina Letizia a la hoguera: su cuestionada simpatía con el público más difícil, los niños

La Monarca lo sabe, no le harán reverencias, y si tienen algo para decir lo harán sin tapujos.
domingo, 12 de septiembre de 2021 · 06:00

De la Reina Letizia podríamos decir casi cualquier cosa, pues existe esa concepción predefinida de que la "conocemos bien", pero hay algunas informaciones que se distorsionan entre la crítica social abierta y su relación con ciertos públicos, como por ejemplo los niños. ¿Qué tanto sabemos de la relación entre la Consorte real y este sector poblacional que no sabe de nombramientos reales y convencionalismos sociales?

Este pasado jueves 9 de septiembre, la Reina Letizia se desplazó hasta la localidad de Zuera, en Zaragoza, para participar en un acto de inicio del año escolar. Según nos reporta el diario "El Nacional" de Cataluña, el recinto estudiantil recibe en este ciclo lectivo a unos 463 alumnos de entre 3 y 12 años.

A pesar de que en síntesis, estos son de esos encuentros en los que a la Reina Letizia se la puede apreciar sin tanta rigidez y más distendida de lo habitual, hubo cierto cruce de información entre algunas realidades en el sector educativo que luego terminaron mal mezcladas con su interacción con los más pequeños en esta visita. Se difundieron supuestos actos de rechazo hacia la Monarca en Navarra y la indignación de algunos aragoneses que criticaron la visita real por no mostrar la realidad de otras instituciones condenadas al olvido.

Esta realidad aparte habría condicionado la actitud de la Reina Letizia en el centro aragonés de Zuera. De allí que desde tribunas como el mencionado diario, se aseguraba que la Monarca se encontraba "tensionada por la imposibilidad de mantener la distancia social entre tantos niños y niñas".

Nada extraño, sórdido o impasable: la Reina Letizia cumplió con su compromiso de cara al nuevo año escolar.

Si bien encendió nuestras alarmas, tras el arqueo posterior de algún material audiovisual y fotos de la presencia de la Reina Letizia en esta localidad de Zaragoza, verificamos la actividad y ningún niño salió herido por una Monarca convertida en un malvado dragón.

De hecho, los chicos tampoco parecían incómodos con la presencia de Su Majestad en el recinto, mientras la acompañaban a recorrer algunas áreas. En especial destacó una pequeña niña aragonesa, quien salió corriendo a abrazarla apenas la Reina apareció en el gimnasio y se presentó a sí misma: "Yo soy Letizia, ¿y tú?". Al final supimos que se llama Celia y tiene 5 años.

Nunca esperemos que la Reina Letizia, con una personalidad transpirable, apreciable a simple vista, sea como su par holandesa Máxima de Holanda, quien siempre inunda los espacios con su actitud risueña y su sonrisa iluminadora que traspasa mascarillas PP2: estos destellos de personalidad se tienen o no se tienen, y aunque la Reina Letizia carece de esa desenvoltura propia de su gran amiga "Max", no muestra desagrado hacia los niños, tengan o no mascarilla. Sinceramente le preocupará mas que se cumplan las medidas de bioseguridad para evitar contagios, que si saltan para abrazarla o tocarla y arrugan sus hermosas blusas de diseñador.

¿Acaso puede ella resistirse a un grupo de caritas inocentes de toda maldad y vicio que solo desean acercarse para conocerla o por simple curiosidad? Vamos, que independientemente de la opinión que nos merezca la Reina Letizia, generar un reclamo legítimo de mala gestión gubernamental en lo educativo, utilizando a una niña de 5 años como base argumental, es simplemente ruin. Mejor nos metemos con alguien de nuestro tamaño, los chicos siempre deben ser tema aparte.