ESCABROSO

Jaime Peñafiel y su evidente "debilidad" por la Infanta Sofía: a la Reina Letizia no le gustará esto

El tertuliano pone en manos de la benjamina su esperanza para el futuro de Zarzuela.
domingo, 12 de septiembre de 2021 · 02:00

Hay un dicho muy acertado que reza "para todos los gustos, todos los colores" y el controversial periodista granadino, Jaime Peñafiel, siempre tuvo clara su aversión hacia la Reina Letizia y, en cuanto a sus hijas, una se ha ganado su simpatía y de acuerdo a sus gustos -por muy retorcido que parezca-, entre la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, una le resulta más bonita.

Sinceramente, el tertuliano nunca pudo pasar a Leonor, a pesar de considerarla la más borbona de las hermanas. Nosotros por nuestro lado nos atrevemos a asegurar que si en cuestiones de genética se trata, no miremos demasiado a Don Juan Carlos o a las infantas Elena y Cristina como referencia: en todo caso, la joven aristócrata nos recuerda a la bella Victoria Luisa de Prusia, pero esa es otra historia. En cuanto a la Infanta Sofía, Peñafiel la apreciaba "más Rocasolano", con todo el sentido del desprecio que la comparación a él le merece.

La Infanta Sofía nunca se le hizo guapa a Peñafiel como ahora.

La primera vez que el escritor decidió dirigir algunas flechas en dirección a la Infanta Sofía, fue con ocasión de su cumpleaños número 12 en 2019, y aunque no puede evitar su obvia simpatía hacia ella, muy en su estilo decidió salpimentar sus apreciaciones.

Si observamos sus imágenes descubriremos que la infanta se está convirtiendo en la niña bonita que no era. Sofía ha sido, durante algunos años, comparándola con su hermana, una niña feúcha. Más Rocasolano que Borbón. Pero, como suele suceder, Sofía se está convirtiendo como su prima Victoria Federica, la hija de la infanta Elena y Jaime Marichalar, en una adolescente muy bonita.

Para Peñafiel, la Infanta Sofía está casi convertida en un hermoso cisne, como su prima Victoria Federica.

Aunque no deje de resultar inquietante que un hombre octogenario encuentre cierto interés en destacar entre sus espinosas líneas  los cambios físicos que experimentan las hijas de la Reina Letizia, pero el granadino se defiende: "diagnosticar sobre el físico de Leonor y de su hermana Sofía es gratuito". Para matizar, otro punto de enfoque se basa en distinguir a la Princesa Leonor y la Infanta Sofía desde las diferentes personalidades de cada una, en un intento de explicar por qué prefiere a una por encima de la otra.

Sofía es más alegre, desinhibida, osada y normal que su hermana, a quien su madre cría a imagen y semejanza, la está convirtiendo en una niña que se cree ya lo que todavía no es por más que su padre le concediera el toisón de oro.

Peñafiel asegura que, para la Infanta Sofía, sus mejores años serán sin la Princesa Leonor alrededor.

Y si bien la línea discursiva del periodista se ha mantenido en su predilección por la Infanta Sofía, a quien podría considerar la bocanada de aire fresco que necesita la Institución, es ahora cuando mayor empatía parece tener hacia la más pequeña del clan monárquico, ahora que experimenta el desasosiego que le ha traído la separación de su hermana mayor, quien partió a Reino Unido para cursar en el "UWC Atlantic College".

Aunado a ello, Peñafiel parece prevenir el futuro de la Infanta Sofía en el corto plazo, como buen conocedor de los movimientos y formas de Casa Real: estos dos años cambiarán para mejor, aunque en este momento ella no lo pueda percibir, movida por la nostalgia, no tendrá que asumir cargas institucionales, y tendrá más ocasión para cultivar su individualidad. Serán días más tranquilos, sin vocación de servicio hacia su confraterna que debería aprovechar, mientras se convierte en la "salvación" de una institución desgastada.