Declaraciones imperdibles

Shaila Dúrcal confiesa que Aitana, su hija adoptiva, le enseñó a ser mamá

La hija menor de Rocío Dúrcal y Junior se sincera como nunca antes sobre la primogénita de su esposo.
viernes, 10 de septiembre de 2021 · 11:40

Hace unas horas, Shaila Dúrcal se presentó a un evento realizado por "PronoKal Group", la empresa multinacional de adelgazamiento con sede en Madrid que la ayudó a bajar casi 20 kilos y por lo que la artista está más que feliz con los resultados.

Lo cierto es que en dicho acto la cantante nacida en Madrid fue abordada por medios de comunicación como "Europa Press" y "Gtres" que hicieron especial hincapié en su faceta como madre, la que obtuvo hace trece años cuando Aitana entró en su vida.

Como la mayoría sabe, la hija menor de Rocío Dúrcal y Junior contrajo matrimonio con Dorio Ferreira en 2008 y formó una hermosa familia ensamblada con la primogénita de este, por aquel entonces la niña tenía tan solo cuatro años de vida.

"¿Has descartado tener hijos?", es la pregunta que con frecuencia responde la hermana más pequeña de la actriz Carmen Morales a la prensa rosa y, cansada de la misma interrogación, explica a los medios citados: "Me encantan los niños, me divierto muchísimo. Luego se van con sus padres y no tengo esa responsabilidad".

Como podemos observar en el vídeo superior, la hija más chica de "La Reina de las Rancheras" también reconoce que con su niña, en alusión a su hija adoptiva, aprendió mucho sobre la maternidad y es precisamente esta joven la que le enseñó a ser mamá.

Me ha enseñado a ser mamá y ahora entiendo mucho más a las mamis. Aunque no haya parido, he aprendido mucho sobre la responsabilidad de tener un niño.

De esta manera, la esposa de Dorio Ferreira se sincera como nunca antes sobre su decisión de no tener hijos biológicos y de poder aún así considerarse una madre que tuvo el privilegio de amar a una pequeña que se la "dieron hecha", expresa cariñosamente la estrella.

Finalmente, destacamos que Shaila Dúrcal desvela que con Aitana ya ha "pasado por todo", pues ya no es una niña sino una joven de 17 años que está a punto de cumplir su mayoría de edad. Tampoco se arrepiente de no tener hijos propios porque sabe que la descendiente de su marido la mira como una verdadera madre y está agradecida por ello.