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La Princesa Leonor, Alexia de Holanda y Cristian de Dinamarca: tres formas de abandonar el nido

Sus historias pasan por la ilusión de la heredera, la determinación del danés y la desesperación de la holandesa.
domingo, 8 de agosto de 2021 · 15:42

¿En cuántas formas y maneras se puede vivir una misma realidad entre el desarraigo y la posibilidad de vivir experiencias que puedan cambiar todo en un antes y un después? Al menos nosotros conocemos tres casos particulares: el de la Princesa Leonor, el Príncipe Cristian de Dinamarca y la Princesa Alexia de Holanda, cada uno con sus visibles particularidades.

Para las casas reinantes española, danesa y holandesa, comenzó la cuenta regresiva, especialmente para Cristian, quien a diferencia de la Princesa Leonor y Alexia, si bien partirá a un internado, no tendrá que ausentarse de su país, pues cursará el décimo grado en el prestigiosísimo colegio "Herlufsholm Gymnasium", ubicado en la ciudad capitalina de Copenhague, y comienza el próximo 16 de agosto.

La Princesa Leonor no puede esperar a iniciar su camino en solitario fuera de España.

Para el príncipe heredero, el desprendimiento familiar no será tan fuerte como en el caso de sus coetáneas pues solo estará ausente de la casa familiar de lunes a viernes y los fines de semana podrá regresar al resguardo de la vida familiar.  

En el caso de la Princesa Leonor, que dista mucho de la dinámica escolar del royal danés, podemos ver que es en este momento cuando estelariza cada vez más apariciones públicas, pues se espera que su imagen como heredera al trono quede afianzada tras su partida al Reino Unido. Por los próximos dos años la presencia de la primogénita del Rey Felipe disminuirá considerablemente, pues solamente volverá para algunas obligaciones oficiales como el presidio de los Premios Princesa de Asturias y Princesa de Girona por ejemplo.

Cristian de Dinamarca también se irá a un internado, pero su experiencia de desarraigo no será tan fuerte como la de la Princesa Leonor o la Princesa Alexia.

En esta transición, hemos podido observar en la Princesa Leonor cambios y transformaciones en tiempo récord que van desde sus estilismos cada vez más ajustados a su edad y menos aniñados, así como una capacidad para desenvolverse con mayor soltura y determinación en sus apariciones públicas. De la noche a la mañana, pasó de buscar la mirada de la Reina Letizia en señal de aprobación, a mejorar su proyección frente a las cámaras, andar a su aire, y permitirse ser más espontánea.

Por otra parte, de los tres casos que presentamos, el más destacable precisamente por su opacidad, es el de la Princesa Alexia, la hija rebelde de Máxima de Holanda, se unirá a la Princesa Leonor a finales de agosto en el "UWC Atlantic College" del Reino Unido. Puede que en el caso de la española haya muchas expectativas y un deseo inquietante de comenzar su aventura, pero en el caso de la holandesa la revista "Vanitatis" confirma que el caso es precisamente todo lo contrario.  

A diferencia de la Princesa Leonor, Alexia no se estaría tomando las cosas con demasiado entusiasmo.

Mientras que sus pares reales, la Princesa Leonor y Christian de Dinamarca, han decidido embarcarse en este nuevo rumbo escolar por decisión propia, los medios neerlandeses afirman que en el caso de Alexia la decisión fue tomada exclusivamente por sus padres, los reyes Guillermo y Máxima, en un intento de encarrilar a la joven.

Esta teoría viene fundamentada por la decisión de los monarcas de pedir a la prensa evitar cualquier tipo de preguntas con respecto al viaje que pronto realizará su hija: si bien no desean censurarla directamente, temen cualquier respuesta de su parte que pueda comprometer la imagen de "Casa Real", así que por lo tanto y para evitar posibles quebraderos de cabeza, les resulta más fácil pedir a los medios locales evitar el tema.

Si algo comparten estos tres jóvenes, -de los cuales esta experiencia definirá el camino al trono de dos de ellos-, es que para cada uno, estas vacaciones estivales serán inolvidables, pues marcan la transición hacia una realidad en la cual dejarán a un lado mucho de lo que hasta ahora conocen para adaptarse a cambios que sin duda afectan su presente pero se espera que también su futuro, al menos de forma muy positiva.