INCREÍBLE

Volver o no volver a España: el dilema del Rey Juan Carlos tras cierta amenaza que le persigue

El Emérito puede soportar cualquier cosa, todo menos "eso".
viernes, 6 de agosto de 2021 · 02:00

Contrario a lo que hasta ahora se pensaba, el Rey Juan Carlos se encuentra en este momento ante la gran disyuntiva de su vida: durante todo un año se volvió un total quejica por sus ansias de regresar a España, pero hoy su decisión pudo haber variado y ahora es posible que ni quiera siquiera volver a hablar del tema.

Esta radical posición tiene que ver con un motivo que no había contemplado antes: el Rey Juan Carlos tiene cierto temor ante la idea de retornar tomando en cuenta las razones que lo impulsaron a salir de suelo patrio. Así lo refleja el diario "Perfil".

Si el Rey Juan Carlos teme a los señalamientos, entonces quizás le convendría no volver nunca. El daño ya está hecho.

Recordemos que el Rey Juan Carlos no se tomó un año sabático para reflexionar sobre su vida obra y milagros, sino como parte de una estrategia evasiva de cara a las investigaciones que siguen abiertas en su contra por presuntos delitos financieros y otros hechos similares en los cuales su nombre se ha visto involucrado y por supuesto provocaron su abdicación en favor de su hijo, el Rey Felipe, situación que creó un gran estigma por parte de la opinión pública y los juicios de valor alrededor de su figura siempre están a la orden del día.

Con respecto a las dudas que rondan al Rey Juan Carlos, Julio Ayesa, amigo desde la infancia del exsoberano, aprovechó su paso por el programa "Sálvame" para exponer las nuevas razones que el Emérito tiene para no contemplar por lo pronto su regreso al país: “Teme que si lo hace, todos lo llamen ladrón”.

Julio Ayesa, amigo del Rey Juan Carlos, expone el peor temor del Emérito.

Porque si algo no reconoce el padre de la democracia española son sus fallos: en aquellos años cobrar jugosas comisiones por servir de intermediario en negocios lucrativos con capital extranjero "era algo que todo el mundo hacía", y suponemos que, en su imaginario, también era cosa de cualquier ciudadano común desviar astronómicas cantidades de dinero hacia paraísos fiscales y utilizar recursos de una fundación con sede en Suiza para financiar viajes VIP hacia destinos en el Caribe junto a su querida Corinna Larsen.

Lo peor es que no se trata de un mal chiste: en realidad el Rey Juan Carlos sostiene esta posición en pleno convencimiento ante varios integrantes de su círculo más cercano de amigos, alentado por sus defensores, quienes alegan que siendo un "funcionario jubilado" sin ninguna acusación formal en su contra hasta ahora, bien podría trasladarse hacia donde desee, incluido su país natal.

Las vacaciones estrella del Rey Juan Carlos junto a Corinna Larsen le pasan factura al Emérito.

Pero, en realidad, el tiempo que ha estado afuera parece ser suficiente como para que el Rey Juan Carlos intente revertir los daños: ha blanqueado ante Hacienda ni más ni menos que 5 millones de euros gracias a su camarilla de buenos amigotes, entre monarcas árabes y rutilantes empresarios, quienes lo ayudaron a evitar algún proceso legal en puertas y, aún así, su caso sigue abierto ante el ente fiscal.

Todas y cada una de estas acciones de "buena voluntad", solamente confirmarían el reconocimiento de la mea culpa por parte del Rey Juan Carlos. A fin de cuentas si fuera inocente del todo, ¿por qué ha desembolsillado -por así decirlo- semejante cantidad de dinero para mejorar su situación legal en lugar de litigar para esclarecer los hechos y defender su inocencia? Si regresa a España deberá prepararse, pues el pueblo perdona, pero nunca olvida.