ESTRATEGIA

La Reina Letizia en su salsa: la partida sin retorno que nunca esperó pero que ahora la beneficia

La Monarca aprendió con los años que el silencio, después de todo, es una gran arma.
jueves, 5 de agosto de 2021 · 02:00

El Rey Juan Carlos hoy se encuentra exiliado desde hace un año, cuando decidió de forma "voluntaria" abandonar España y residenciarse en Abu Dabi. Esto, al menos para su familia y amigos cercanos, ha resultado una situación injusta y condenatoria, pero sabemos de una persona a quien este escenario le ha quedado como anillo al dedo: pues sin más, es la Reina Letizia.

La aversión entre la Soberana y su suegro fue más que obvia desde el primer día y solo la tensión se disipó cuando el Rey abdicó. Casi con la misma inmediatez el aire se volvió respirable en los entresijos de Zarzuela, y es acá cuando la Reina Letizia agradece que el octagenario se encuentre a más de 8 mil km de distancia.

La abdicación del Rey Juan Carlos fue un gran alivio para la Reina Letizia.

Suena cruel, pero la verdad es la que prevalece: los viejos métodos que el Emérito defendió como estandartes de su reinado han pasado a mejor vida dentro de esta "monarquía renovada" que el esposo de la Reina Letizia, Felipe VI, ha prometido al país. En esa estela de reformas, poco a poco, la ovetense cada día conquista nuevos espacios como Consorte, situación que habría sido no menos que imposible si el Rey Juan Carlos se mantuviera hoy como Jefe de Estado.

Esta realidad es palpable y las cifras no mienten. Los últimos sondeos de opinión demuestran que el pueblo español acompaña la gestión de la Reina Letizia, mientras ella se encarga de edificar su propio legado, en el que los lujos no son indispensables,  la austeridad se vuelve un nuevo recurso en tiempos difíciles y se convierte en un referente ante causas que merecen mayor visibilización a nivel social. ¿Su lucha más encarnizada? Lograr que su mensaje trascienda por encima de lo que lleva puesto.

La Reina Letizia reformuló y actualizó su rol como Consorte en ejercicio.

La abuela de la Soberana, Menchu Álvarez, tenía por convicción que su nieta siempre ha sido una mujer fuerte y ahora, más que nunca, es su momento: está demostrando con hechos que no se necesita nacer en cuna de oro para gobernar, realmente la clave es mucha voluntad y ganas de hacer el trabajo.

Por cuestiones de orgullo, es posible que nunca sepamos abiertamente qué opinión le merece al Rey Juan Carlos la gestión que realiza la Reina Letizia en la actualidad, pero es posible que muy en el fondo reconozca que ha sido no menos que impecable. En algún momento que no será pronto, se retractará de aquellos días cuando advirtió a su hijo, el entonces Príncipe de Asturias, que desistiera en su idea de desposarla pues "se cargaría la Monarquía".

Algún día, las circunstancias reunirán al Rey Juan Carlos y a la Reina Letizia de nuevo.

Afortunadamente, el Emérito no se quedó con la razón y se la concedió a la Reina Letizia, además de otorgarle una doble concesión: la reivindicación ante la historia que hoy pesa sobre su suegro y la oportunidad de verse a sí misma como un activo en alza y de verdadero valor para "Casa Real", al transformar su papel de Consorte, con un rol cada vez más activo y protagónico.

El Rey Juan Carlos no tiene fecha de retorno a España al menos por lo pronto, pero ese día llegará por muy lejos que parezca y, cuando sea así, será un encuentro muy esperado por la opinión pública y los medios tras un gran tiempo de ausencia; pero por ahora y en lo que a la Reina Letizia se refiere, hay otras cosas más importantes por las que debe preocuparse. Dada la situación, definitivamente, para la impetuosa Monarca, la salida del poder del Rey Juan Carlos fue lo mejor que pudo pasarle.