INSÓLITO

La sacada de quicio que provoca el Rey Felipe con su "buena voluntad" cuando no se necesita

El Monarca es demasiado amable, hasta para su propio bien.
martes, 3 de agosto de 2021 · 15:10

La crisis migratoria en Ceuta y Melilla se mantiene precaria, preocupante e irregular, con más de 6 mil refugiados provenientes de Marruecos, como medida de represalia del Rey de Marruecos, Mohamed VI contra suelo patrio. Nunca la situación entre España y el país africano fue más desesperante, Moncloa recibe cada vez más acusaciones desde Rabat, pero si algo le sobra al Rey Felipe, es una gran capacidad de tolerancia y cortesía que en ocasiones termina por jugar en contra ante la opinión pública.

Las tensiones siguen y el rey alauí no parece querer pasar página, y sin ánimos de ofender, esto no es que se les dé muy bien. El homónimo del Rey Felipe, Mohammed VI, no perdona que las autoridades nacionales hayan ingresado de forma secreta en el pasado mes de abril, al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, a un hospital en la localidad de Logroño. Ahora el hijo de Hasán II ajusta cuentas con España de forma silenciosa pero desafiante.

La "profunda amistad" a la que se refiere el Rey Felipe se encuentra en período de descanso por ahora.

Sencillamente, Marruecos no tiene intención de mirar hacia el norte, aunque su Monarca, quien se encuentra bastante afectado a nivel de salud, aboga por la conciliación con países vecinos como Argelia, pero a España ni la ubica en el mapa, así que el gobierno de Pedro Sánchez intenta tratar este tema con guantes de seda, pues lo menos que se desea es incrementar los impases con una nación de gran importancia comercial y estratégica a nivel geopolítico, tal como lo señala el diario "El Español".

Ahora, tomando en cuenta la posición de Rabat hacia Madrid, ¿Qué puede hacer el Rey Felipe en este caso para contribuir a aliviar los desencuentros entre su homólogo y el gobierno nacional? Pues, a juicio del Jefe de Estado, para apaciguar los ánimos no existe nada mejor que la amabilidad para extenderle al orgulloso vecino sus mejores deseos por el aniversario número 22 de su llegada al trono alauí.

Mohamed VI no cede ante el Rey Felipe: considera que España intervino de forma "irrespetuosa" en los asuntos políticos internos de Marruecos.

En esta misiva oficial, el Rey Felipe felicitó a su par real, extendiendo la importancia de la 'profunda amistad' entre ambas naciones y "los mejores deseos de salud y prosperidad al muy querido pueblo amigo marroquí', y expresó también sus 'más sinceras felicitaciones y mejores deseos de bienestar para el Soberano y la Familia Real'.

Entendiendo la naturaleza impetuosa del Rey marroquí, no sería de extrañar que desafíe al Monarca español con algún pronunciamiento poco cortés, pues ha sentenciado durante los últimos meses, que España "europeizó" el conflicto y esta afronta no será fácilmente olvidada por Rabat, ni siquiera con la salida de Brahim Ghali de suelo español.

Si Don Juan Carlos pudiera intervenir, sería quitarle un gran peso al Rey Felipe en cuanto a esta tirantez entre los países desde abril.

Sería esta la primera comunicación que se extiende entre ambas naciones después del caso Ghali y aún se desconoce si Mohamed VI recibió este gesto con buena voluntad o si siquiera se animó a responder a las felicitaciones del Rey Felipe, al menos de forma privada. Las tensiones se mantienen pero, tras el cordial saludo emitido, se espera algún gesto positivo que tal vez nunca termine de llegar.

En momentos como este, se extraña el proceder frontal que siempre demostró el Rey Juan Carlos ante las situaciones de conflicto -sin mencionar la sangre dulce que tiene para los monarcas árabes, que brillan entre su circuito de amigos más íntimos-, y hay quien dice que el Emérito ya habría resuelto esta situación con solo levantar el teléfono. Esperemos que el Monarca actual sepa jugar bien sus cartas y tenga un plan trazado para poner fin a esta situación hostil, antes de que termine saliéndose de las manos.