TRAGEDIA

Nuevamente la Reina Sofía se enfrenta al dolor de la pérdida, sola y fuera de España

Apenas fue alertada, la Emérita dejó todo atrás para despedirse.
domingo, 29 de agosto de 2021 · 05:00

La Reina Sofía decide poner fin a sus vacaciones estivales tras ser informada de la noticia que hoy la embarga en la tristeza. Hace apenas unos días, la veíamos animadamente cenando en un prestigioso restaurant japonés en Palma de Mallorca, hoy el escenario cambia de forma repentina y abrupta.

La Reina Sofía hoy confronta la pérdida de su entrañable compañera, Marie de Liechtenstein.

Varios medios alrededor del mundo destacaron el pasado 21 de agosto el fallecimiento de la Princesa Marie de Liechtenstein a los 81 años, después de librar una lucha contra una enfermedad degenerativa que devino en un infarto cerebral. Nunca pudo recuperarse de su delicado cuadro de salud y partió "pacíficamente" según comunicó la vocería oficial del pequeño principado de habla alemana.

Para acercarnos a su historia en común, debemos remontarnos a unas cuatro décadas atrás cuando Marie de Liechtenstein se casó con el Príncipe Hans-Adam II. La Reina Sofía fue quien más la apoyó en el día más importante de su vida y celebraron juntas aquel capítulo. De hecho, la Princesa siempre formó parte del muy reducido "cónclave" de amigas entrañables que aún la Emérita conserva y de las que muy poco se sabe.

La Reina Sofía siempre supo mantener su amistad con Marie, a pesar de las distancias y sus apretadas agendas.

Por supuesto, si hay temas en común que fortificaron su amistad, serían las artes y las causas solidarias. Tanto la Reina Sofía como Marie de Liechtenstein siempre conquistaron terreno en aquellos temas vinculados al medioambiente y nunca dudaron en colaborar de forma conjunta en proyectos de conservación, de rescate patrimonial de bienes tangibles e intangibles y apoyo a la infancia.

Hoy la Reina Sofía se despide para siempre de Marie de Liechtenstein.

Fueron años de una unión imperdurable, y hoy la Reina Sofía debió acudir para despedirse de la gran Marie de Liechtenstein en su recorrido final. El oficio religioso tuvo lugar en la catedral San Florián de Vaduz, ubicado en el Principado. Por lo que se vio, según una reseña de la revista "Vanidades", el aforo tuvo que reducirse al máximo en atención a las normas sanitarias contra la COVID-19, pero la Reina Sofía logró hacerse presente, en solitario y guardando para sí sus sentimientos ante esta irreparable pérdida.