INSÓLITO

El lado B de la Reina Letizia y otras consortes que no nacieron para gobernar: sus peores escándalos

La Consorte tuvo algunas historias, pero sin duda hay situaciones peores.
jueves, 26 de agosto de 2021 · 05:00

Para llegar a convertirse en la Consorte del Rey Felipe, ¿cuántos sacrificios no debió realizar la Reina Letizia a fin de probar su valía? Su propia familia política, la aristocracia, e incluso los amigotes del Rey Felipe en alguna oportunidad parecían unidos en un amplio frente, dispuestos a agotar su paciencia y sus esperanzas de poder hacerse un lugar como una mujer dispuesta a trabajar por la Institución.

Como la Soberana, hubo otros casos. Unos más severos que otros, pero siempre bajo el mismo denominador común. En una ocasión, la Reina Sofía comentó que las tradiciones son el alma de las Monarquías y esto es muy cierto. Desde su nacimiento, todos los miembros de estos clanes reciben un tipo de educación específico y se espera que, al matrimoniarse, escojan a alguien a la par, que pueda sentir la gravedad del peso que recaerá sobre sus hombros. Pero, ¿qué sucede cuando la persona escogida no tiene una traza de sangre real? ¿Cuántas otras consortes debieron sufrir la misma "bienvenida" que la impetuosa Reina Letizia?

La Reina Letizia debió soportar en sus años como Princesa de Asturias la rigidez de la Reina Sofía.

En cuestiones de relaciones suegra-nuera, hay casos peores que el de la Reina Letizia y la Emérita Sofía: esto lo puede corroborar Mary de Dinamarca, esposa del Príncipe Federico y la Reina Margarita. La Monarca no pudo soportar que su hijo eligiera a una mujer extranjera (australiana) para casarse, y que además fuera plebeya. Sus desprecios, desplantes y artimañas para separarlos se cuentan por decenas, y hasta se dice que intentó distraer a su hijo con las atenciones de otras aristócratas. Sus esfuerzos cesaron cuando la pareja se casó en 2004.

Otro caso muy sonado fue el de Máxima de Holanda, una de las grandes amigas de la Reina Letizia, quien la apoda "Máx" de cariño. Este es un caso atípico, pues ella logró que su suegra, la Reina Emérita Beatriz de Bélgica, la amara desde el primer segundo en que se conocieron. El problema llegó cuando el Parlamento de Países Bajos encontró pertinente investigar a la futura Consorte: se halló que Máxima es hija del exministro de Agricultura en la época dictatorial de Felipe Videla.

(Vídeo cortesía: YouTube)

Si bien se pudo comprobar que el padre de Máxima no tuvo vinculación con crímenes de lesa humanidad, tuvo una condenatoria moral por "silencio y omisión", frente a las barbaridades perpetradas en ese gobierno contra la población argentina. A cambio de poder casarse con el hombre que amaba, Máxima fue forzada a aceptar que su padre no viajara a Países Bajos para entregarla en la boda. En su lugar fue el buen Guillermo quien caminó a su lado hacia el altar y la consoló durante toda la ceremonia.

Pero uno de los casos más contundentes ocurrió hace 20 años en Noruega y solo puede ser comparable a la historia de la Reina Letizia en un punto clave: el pasado. Mette Marit es la esposa del Príncipe Haakon de Noruega. El escándalo se apoderó de la nación escandinava cuando se descubrió que la flamante novia tenía antecedentes moralmente inaceptables para la corona, ligados a la noche y los excesos por así decirlo e incluso fue deportada, y entre su familia disfuncional figuraba el uso y abuso de estupefacientes por parte del padre de esta. 

Mette Marit de Noruega y la Reina Letizia comparten sus temas del pasado, aunque el de la escandinava fue mucho más escandaloso.

La lucha de los novios por la aceptación de Casa Real y el resto del país dividió a Noruega. El Príncipe, en su desesperación, pidió a la ciudadanía comprender su situación y Mette Marit se disculpó de forma pública por los hechos del pasado que no podía borrar ni olvidar. Pareció tan sincera en sus excusas que la hostilidad cesó en parte. Finalmente, contrajeron nupcias en el año 2000.

Por supuesto, fuera de esta nota no podría faltar la controversial y muy mediática esposa del Príncipe Harry de Inglaterra, Meghan Markle. De todas las mencionadas, es la más reconocible y quizás supera a la Reina Letizia, a quien por cierto, nunca pudo conocer en persona. La norteamericana logró lo impensable: dar un portazo a su vida palaciega junto a su esposo e hijo. Hoy es la protagonista de la catalogada "entrevista del siglo" que concedió a Oprah Winfrey para revelar hechos insólitos sobre su vida junto a los Windsor.

Muchas fueron las comparaciones entre Meghan Markle y la Reina Letizia, pero a ambas las diferenció el destino: la española logró quedarse con el trono.

Tal como ocurre en el caso puntual de la Soberana española, Meghan Markle divide las opiniones entre seguidores y detractores a cada extremo. En algunos sectores de Estados Unidos es defendida por hacer valer su individualidad y separarse de una Institución "caduca". En Reino Unido, la población cierra filas a partir de la Reina Isabel y sus índices de popularidad en el país vecino van en picada.

Hoy podemos apreciarlas como nunca antes y parece que todo el vendaval ha pasado. Pero ¿a qué precio? Desde la Reina Letizia hasta Mette Marit e incluso Máxima de Holanda, estas mujeres lograron vencer a un enemigo muy puntual: el prejuicio.