INÉDITO

Los sacrificios de la Infanta Elena por su familia que muchos no ven, pero hablan bien de ella

La Duquesa de Lugo no se amilana, aunque a veces no reciba lo que da.
sábado, 21 de agosto de 2021 · 03:30

Sin más vueltas que dar a los hechos, se confirma la presencia de la Infanta Elena en Palma de Mallorca, después de un ajetreado calendario de viajes "solidarios" a nivel familiar, que no le han dejado tiempo para descansar adecuadamente, pero al menos quedó con la satisfacción de poder acompañar a sus seres queridos cuando más lo necesitan.

En exclusiva, la revista “Vanitatis”, difundió que la Infanta Elena arribó a la isla y se instaló en el Palacio de Marivent este jueves 19 de agosto; a pocas horas de diferencia de la segunda aparición de su madre, la Emérita, quien junto a sus amigos de siempre, Tatiana Radzill y su esposo, Jean Henri Fruchaud, se dejó ver paseando por las calles de la ciudad para disfrutar del día soleado y el aire de mar.

Lejos de muchos rumores infundados, la Infanta Elena siempre ha sido muy consistente en su relación con la Reina Sofía.

Quizás con lo que no contaba la Infanta Elena a su llegada, era con la particular situación que se vive puertas adentro de la residencia real: hay cierta incertidumbre con respecto a la desaparición mediática de su tía, la Princesa Irene, quien solamente ha sido vista en público, durante la cena familiar a la que asistió junto a la familia real en el restaurante "Ola de Mar". De allí en más, no ha habido registro de sus movimientos en los días subsiguientes.

Por otra parte, desde las informaciones que se manejaban hasta el momento, se estimaba que la Infanta Elena no se desplazaría hasta Mallorca hasta el fin de semana, y sin embargo adelantó su viaje. Si unimos un hecho con otro, las casualidades no tendrían cabida y mucho menos tratándose de los familiares del Rey.

En las buenas, en las malas y en las peores: la Infanta Elena ha sido incondicional con su hermana Cristina y su esposo Iñaki.

Más allá de las sospechas, uno de los actos de reconocimiento que debemos atribuir a la Duquesa de Lugo, es sin duda el inalterable compromiso con su familia. Sin importar sus otros planes vacacionales, una visita obligatoria sin duda fue la que realizó a su padre, quien permanece en Abu Dabi. El Rey Juan Carlos encuentra en su hija una gran compañía, es su cómplice incondicional y pueden fallarle el resto de su familia y amigos, pero él siempre podrá contar con ella.

Pero quienes no tienen duda de esto, ni por un segundo siquiera, son los Urdangarin. La Infanta Elena encontró en la situación condenatoria de su cuñado Iñaki, un punto de unión con su hermana, la Infanta Cristina. Los acompañó desde el día 1, les prestó todo su apoyo y celebró con ellos sus triunfos. A tres años de su fallo por el Caso Nóos y con el ascenso de la causa al grado 3 que permite a la familia reunirse y celebrar, ¿cómo no podrían compartir su felicidad junto a la noble Elena?

Para la Infanta Elena su asignatura pendiente con Palma de Mallorca queda saldada. Hoy disfruta de la isla junto a su madre.

Ahora, su última parada es Palma. Quizás de todos los destinos en los que tuvo una corta estadía durante estos últimos días, será este el que más pueda disfrutar. Para la Infanta Elena, este destino marítimo es su gran lugar donde atesora sus mejores recuerdos. Si debe esperar a que la familia real abandone Marivent para ella poder desembarcar, que así sea. No dejará de volver y si es entre sus seres queridos, mejor que mejor.

¿Por cuantos días permanecerá? ¿Podemos esperar a que la Infanta Cristina se una en lo próximo? ¿Dónde están Victoria Federica y Froilán? No nos atrevemos a aventurar, pero al menos queda claro que la Infanta Elena es el único punto de conexión que queda entre sus familiares.