INSÓLITO

El peor desacierto de la Reina Letizia en público que no defienden ni el Rey Felipe ni sus hijas

Cuando la Monarca tiene razón, la tiene, pero cuando no, queda en los medios por semanas.
sábado, 21 de agosto de 2021 · 14:36

Absolutamente todas las personas tenemos alguna dificultad o desavenencia cuando de temas estilísticos se trata, y en el caso de la Reina Letizia es verdaderamente crucial encontrar su nicho entre tantas opciones para escoger.

Hay prendas que definitivamente le sientan y hay otras que es mejor que permanezcan en el armario, pero cuando nos referimos a los complementos que acompañan sus prendas, hay uno en especial que le saca las canas verdes. ¿Quién dijo que la Reina Letizia tenía todo resuelto?

La Reina Letizia usaba más gafas de sol en años anteriores a su reinado, pero ha debido prescindir de él.

En algún momento se habló de los abanicos: hay algunos eventos oficiales en las que resultan imprescindibles para combatir las altas temperaturas en espacios abiertos, pero este elemento impensado definitivamente se lleva todos los niveles de dificultad.

Hablamos específicamente de la relación amor-odio entre la Reina Letizia y las gafas de sol, algo tan sencillo de llevar con variadas formas que se pueden amoldar incluso a la forma del rostro y conseguir un gran efecto visual. Pero en el caso puntual de la Soberana, se trata de un dolor de cabeza que a veces no vale la pena afrontar.

Parece increíble, pero en ocasiones la Reina Letizia no ha acertado con sus opciones.

El uso de las gafas de sol puede resultar contraproducente, sobre todo en aquellas apariciones en las que debe saludar a invitados de alto calibre. De acuerdo al protocolo de Casa Real, se considera como una falta grave llevarlos puestos mientras se estrecha la mano de algún invitado. Atendiendo a esta regla básica, es mejor ni siquiera llevarlos puestos.

Es por ello que la Reina Letizia debe apañárselas para mirar directamente a los ojos a sus interlocutores, aún cuando la luz solar interrumpa su visión. Puede resultar incómodo, pero las reglas son las reglas.

Algunos críticos de la moda no han acompañado a la Reina Letizia cuando se atreve a usar gafas de sol, quizás por eso ya no la vemos usándolas con frecuencia.

Es por ello que la Gobernante prefiere reservar el uso de este accesorio para fechas menos comprometidas, como sus vacaciones y la distendida agenda de Palma de Mallorca, donde no solo resulta comprensible utilizarlos, sino que resulta incluso necesario. ¿Quién podría pensar que un artículo tan pequeño podría causar tantos quebraderos?