INCÓGNITA

La Reina Sofía nos confirma cierto temor, imposible de ocultar: la ausencia que preocupa a todos

La Emérita tiene sus razones y por ahora no tiene cómo explicarlas.
viernes, 20 de agosto de 2021 · 04:00

Este miércoles 18 de agosto, la Reina Sofía sorprende con su segunda aparición en Palma de Mallorca luego de varias especulaciones a su alrededor con respecto a su permanencia en la balear., así lo reportó la Revista "¡Hola!".

Para esta oportunidad, la Emérita se hizo acompañar por sus grandes amigos Tatiana Radzill y su esposo Jean Henri Fruchard, con quienes se reúne todos los años en el Palacio de Marivent y, junto a ellos, disfruta pasear entre las calles de la isla. Con ellos aprovechó la salida para distenderse entre las calles más concurridas de la ciudad y recorrer algunas de sus tiendas favoritas para actualizarse sobre las nuevas colecciones que hoy adornan sus  vitrinas.

En exclusiva, "Vanitatis" pudo captar las únicas fotografías que confirman la presencia de la Reina Sofía en Palma

Obviamente, su presencia no pasó desapercibida para los los periodistas y fotógrafos que se mantienen en las inmediaciones. A pesar de que el pequeño grupo liderado por la Reina Sofía intentó pasar desapercibido, fue imposible no ser rastreados por los sabuesos mediáticos, quienes repararon en un inusual detalle, evidente desde todo punto de vista.

Quién marcaba su ausencia en esta ocasión fue la Princesa Irene, hermana y confidente indiscutible de la esposa del Rey Juan Carlos, quien ante cualquier situación, por más adversa que resulte, se mantiene firme junto a la Reina Sofía, pero esta vez decidió permanecer bajo la sombra y el resguardo del Palacio de Marivent.

Esta vez la Reina Sofía no contó con la compañía de su inseparable y querida Irene.

No se trata de un hecho menor si juzgamos por las imágenes que nos dejó la última vez que la hermana menor de la Reina Sofía fue vista: tuvo lugar en la cena familiar que organizaron los reyes Felipe y Letizia en el conocido restaurant "Ola de Mar". Sinceramente, la Princesa no se veía en su mejor ánimo, con cierta dificultad para caminar que no fue pasada por alto por la actual monarca y le ofreció su brazo para ayudarla a caminar por un rato.

Es por ello que verlas a la una sin la otra, comienza a encender alarmas. Es posible que esta ausencia tenga que ver con las muy contadas oportunidades en las que la Reina Sofía ha podido salir a disfrutar de las bondades de Palma, cuando es bien sabido por todos que ambas adoran este paradisíaco destino y desembarcan allí en cada ocasión que les brinde la oportunidad.

La Reina Sofía no podría pasar desapercibida con su sonrisa que se adivina debajo de la mascarilla.

Pero ante la sospecha de los medios, la experiencia le concede a la Reina Sofía la ventaja de tomar la delantera al menos de cara visible al público. Esta vez se aventuró a mostrar su mejor semblante, aunque sabía que al faltar su hermana en la ecuación, daría de qué hablar, y tal como lo tenía previsto, no podemos quitarle la razón.

Pero una Reina no deja de ser una Reina, ni siquiera en el último momento: conoce sobremanera su rol y sabe que de puertas hacia afuera de Marivent, toda los años la avidez informativa de la prensa la aguarda. Siempre presta a sonreír, a saludar y corresponder al cariño de la población, ahí la tenemos en todo su esplendor. Es precisamente el retrato de la inamovilidad, de la estabilidad que todos quieren ver, y la Emérita nunca nos negará la posibilidad de retratarla.