DEVASTADOR

Sin presente y ahora sin pasado: la Reina Sofía a punto de perder lo más preciado de su vida

Todo indica que la Emérita atravesará por otro nuevo motivo de sufrimiento.
lunes, 16 de agosto de 2021 · 06:15

Los incendios que azotaron durante la semana pasada a la capital ateniense en Grecia y las ciudades aledañas, dejaron a la Reina Sofía y sus familiares con suma preocupación luego de que los medios en ese país confirmaran la avanzada de las llamas en dirección a las inmediaciones del Palacio de Tatoi. ¿Qué pasará con la casa familiar que alberga las memorias más entrañables de la querida Emérita?

Medios locales confirmaron recientemente que al menos el 10% de los 2200 metros cuadrados que conforman los terrenos de la exresidencia real quedaron arrasados por el fuego, esto por supuesto incluye al cementerio real, donde reposan los restos mortales de los padres de la Reina Sofía, la Princesa Irene y el Rey Constantino de Grecia.

Es paradójico que apenas un mes atrás, la Reina Sofía y la Princesa Irene habían regresado a Tatoi, a propósito del cumpleaños del Rey Constantino.

Para el país heleno, Tatoi merece ser rescatado del olvido y es que, si lo vemos fijamente, no es un edificio de gran ostentación comparado a otras construcciones relevantes en Europa, pero no por ello se encuentra exento de presencia y en su interior se mantienen íntegras maravillosas colecciones completas de piezas de arte, muebles y de estilo, por lo que el gobierno nacional decidió destinar una partida presupuestaria para restaurar este espacio de interés común.

Sin embargo, el proyecto inicial que solamente contemplaba el reacondicionamiento de sus instalaciones, podría verse afectado: antes de que la ola de calor veraniega sacudiera a esta nación, los trabajos ya ascendían a unos vertiginosos 130 millones de euros. Con el incendio, ahora se sumarían planes de reforestación que definitivamente no estaban previstos y la reconstrucción total de varios edificios calcinados.

La Reina Sofía adora visitar Mallorca, pues adora las vistas del Mediterráneo: "Soy una mujer de mar, hija del Egeo".

Para esta fortaleza, permanecer en pie ha sido todo un reto histórico. Ha sobrevivido varios saqueos, los embates de dos guerras mundiales y una confiscación por parte del Estado en 1994, una vez la familia de la Reina Sofía pudo reinstalarse en Grecia después de 20 años de exilio. Ahora, la inclemencia climática amenazó seriamente con devorar lo poco -y mucho- que reserva este magnífico recinto.

No es de extrañar que la Reina Sofía atesore este complejo de villas como uno de los lugares donde tuvo sus vivencias más gratas: allí aprendió a cabalgar, disfrutaba jugar con sus hermanos en medio de la naturaleza, tenía grandes fiestas con sus amigos, y fue en este recinto donde el Rey Juan Carlos le pidió matrimonio. Bueno, sopesando seriamente los hechos que ya conocemos sobre esa unión fallida, este último no es el más noble de los recuerdos, pero fue allí dónde todo sucedió.

En esta estancia, la Reina Sofía se reunió con su familia en Grecia para honrar con un acto religioso ortodoxo a sus padres, Pablo y Federica de Grecia.

¿Qué queda por salvaguardar de este lugar lleno de significación para un clan familiar y todo un país? Es cierto que algunos objetos de gran valor desaparecieron entre las llamas, mientras otros permanecieron intactos, así como las nostalgias de la Reina Sofía, las imágenes que recuerda y las sensaciones de libertad, de niñez, de inocencia y que tienen mayor valor que los bienes tangibles de Tatoi. Aún se contempla la prosecución del ambicioso proyecto, pero hasta ahora se desconoce cuándo iniciará, cuánto durará y, sobre todo, si la exmonarca y su familia podrán ver las obras culminadas.