INESPERADO

El nuevo motivo de discordia entre la Reina Letizia y la Emérita Sofía, otra vez en Mallorca

La razón nuevamente, tan inesperada como en la Catedral de Palma en 2018.
domingo, 15 de agosto de 2021 · 06:00

Cuando así se lo propone, la familia real se convierte en un cónclave hermético en un punto tan extremo que ni siquiera es una opción intentar dar con el estatus de sus relaciones intrafamiliares. Siendo así, para muchos fue una verdadera sorpresa comprobar la cercanía tan repentina entre la Reina Letizia y su tía política, la Princesa Irene -Tía Pecu para los más jóvenes del clan-.

¿Nos perdimos de algo? ¿En qué momento se volvieron tan cómplices? ¿Podríamos afirmar que sí existe alguna interacción o todo fue parte de lo convenido mientras disfrutaban de las bondades gastronómicas del restaurante 'Ola de Mar' en Palma de Mallorca? Al menos por lo bajo, ¿la Reina Sofía sabía algo de esto?

"Lecturas" señala que la Reina Letizia quería que la Princesa Irene se sintiera incluida en el plan familiar.

La respuesta más conveniente en este caso tan "peculiar" como la tía Irene, es no afirmar ni confirmar algo al respecto, pues desde el año 2003, cuando la Reina Letizia contrajo matrimonio con el Rey Felipe y se convirtió en Princesa de Asturias hasta nuestros días, se creía que la relación era poca o incluso hasta inexistente, y más aún entendiendo que la Monarca actual no es que tenga en el mejor de sus conceptos al costado griego de su esposo.

Si lo vemos bien, en aquella única aparición que la Reina Sofía nos regaló en la isla balear, la única que tuvo la diligencia de acortar el paso para acompañar a la griega y ofrecerle ayuda para caminar, fue justamente la Reina Letizia. Del resto, la Princesa y la Infanta no soltaron el brazo de su abuela ni de chiste y el Rey Felipe estaba pero "no estaba" allí, rodeado de mujeres e intentando pasar inadvertido.

Con respecto a esta relación "naciente", "oculta" o como mejor nos parezca calificarla entre la Monarca y la "tía Pecu", quien no perdió ocasión para deleitarnos con su visión, fue la periodista Pilar Eyre: ella conoce y lleva a fuerza de controversiales y documentadas crónicas cada movimiento de la Familia Real, y esta vez se atrevió a despejar la duda con su estilo tan característico.

Me imagino la sorpresa de la humilde Irene, que siempre pasa desapercibida como una sombra de su hermana, que nunca ha merecido un recuerdo, ni un detalle de su sobrina política, viéndose agasajada de esta manera por ella. Pero, ah, claro, había foto, y como no deja de vivir al amparo de nuestros reyes y nuestros impuestos, se doblegó con mucho gusto a los deseos de la ‘jefa’, cuchicheó con ella y sonrió con complicidad, como si toda la vida hubieran sido Pili y Mili.

Siempre tan cercana a la Emérita, como una sombra, y ahora la "confidente" de la Reina Letizia. ¿Quién lo diría?

¿Podríamos encontrarle fallas a su lógica? A decir verdad, no es que lo dicho por la mediática esté exento de sentido, así a los afectos a la monarquía les genere incomodidad. A lo largo y ancho de España, todos conocemos de plano la compleja relación existente y documentada entre la Reina Letizia y su suegra, la Emérita. ¿Cómo podríamos siquiera imaginar que la Reina Letizia extendería sus cariños y atenciones hacia la hermana?

Sea parte de un ardid propagandístico orquestado o no por la Reina Letizia, nadie más que ella nos podía regalar este momento, como señal de que la unión familiar es siempre el plato fuerte y bien servido que el clan ofrecerá a los medios, sin importar cuánto suceda puertas adentro. Se suponía que en la intención de la Soberana albergaba la esperanza de que, al desaparecer de la escena principal, toda la atención se enfocaría en la escena entre la abuela y las nietas y, si bien funcionó, lo mejor sucedió entre bambalinas.