INSÓLITO

La Reina Sofía y su gran "actuación" en Palma para lavar la cara de la Corona

La Emérita hará lo que esté en sus manos para salvar a la institución, la escena está servida.
sábado, 14 de agosto de 2021 · 02:30

Una de las apariciones más esperadas y que mayor expectativa causó fue la de la Reina Sofía, quien después de las lamentables noticias que aún giran alrededor de los incendios forestales en Grecia, se la vio sorpresivamente junto a la familia real camino a cenar en el restaurante “Ola de Mar” en Palma. Los medios in situ no daban crédito con el cuadro familiar: la Emérita iba radiante de contenta, cogida de la mano con Leonor y de brazos con la benjamina Sofía.

Una imagen idílica para los románticos y entusiastas: dosis precisas pero necesarias de unión familiar, nietas y abuela en el centro con los reyes ubicados estratégicamente a cada lado, y los personajes satélite pero infaltables en la vida de la Emérita que se ganaron su derecho a estar, es decir, la Princesa Irene rezagada a paso lento pero decidido y los primos, Tatiana Radzill con su esposo, en un discreto plano, sin incordiar ni estorbar la visual de enfrente.

La Reina Sofía siempre intentó ser una constante en las vidas de Leonor y Sofía. ¿Qué tanto ha cambiado en los últimos años?

¿Todo espontáneo o preparado con horas y hasta días de antelación? En la opinión de la siempre polémica Pilar Eyre, acá hay gato encerrado: puede adivinar por debajo de las mascarillas de cada uno de los elementos presentes la ausencia de toda naturalidad, y la Reina Sofía participaría a sabiendas en esta nueva demostración de amor incondicional y familiar previsto por Palacio. ¿Muy esperada esta escena? Pues ahí está servida para las delicias de la prensa nacional y extranjera, los grupos promonárquicos y los fans de la Emérita, o "sofilibers" como los califica la mediática.

¿En qué momento pasamos de las quejas de la Reina Sofía sobre los obstáculos que debía sortear para visitar a sus nietas a protagonizar la escena que confirma una grandiosa relación con ellas? Pues, Eyre lo señala sin cortapisas: “Se cogerá de la mano de su nieta todas las veces que haga falta, el ‘momento manotazo’ en la catedral de Palma hace tres años no volverá a repetirse”.

Han pasado 3 años desde el "manotazo" de Leonor contra la Reina Sofía en Palma, gesto que casi salpica la imagen de la Princesa.

Porque ante todo, la Corona es lo primero y lo único y si se requiere de una buena actuación por el bien común, la Reina Sofía siempre saldrá adelante para lavar la cara de los Borbones y se unirá al elenco, amén de sus nietas que ya no lucirían tan desentendidas de la rigidez de su madre. El hecho de que la Reina Letizia las deje usar faldas vaqueras y los hombros al aire, no significa que aún no ejerza su control sobre ellas.

Hablando de la nuera de la Reina Sofía, a sazón de la periodista, la Monarca actual fue la gran artífice y puede imaginársela pintando el cuadro familiar con total premeditación y alevosía: “Tú vas acá, ustedes dos cogidas de mano, nosotros de cada lado, no pasa nada que igual salimos en encuadre y la tía Pecu y los primos bien atrás, más atrás”. Esto, sin contar con la inimaginable buena relación que demostró tener con la Princesa Irene, hermana de la suegra, que vive amparada por la familia real y mínimo debió unirse a la función como ‘gesto de agradecimiento’ por todos los años de aguante.

Para Pilar Eyre, la imagen de Leonor y la Infanta tomadas de la mano con la abuela como si fueran unas niñas, no tiene sentido.

Pero más allá de lo visible a simple vista, si algo llamó la atención de la catalana fue la ‘necesidad de atención’ que ha demostrado la Reina Sofía con respecto a sus nietas, cuando a juicio del conocimiento que tiene sobre el carácter de la griega, esta nunca habría sido tan afectuosa. Para probar su punto, citó a las Infantas Elena y Cristina cuando veían a la Emérita dedicándole carantoñas a la Reina Letizia hace unos cuantos años atrás, cuando con ellas nunca tuvo esos gestos en público, y por lo visto en privado tampoco.

A juzgar por lo comentado en prensa durante mucho tiempo, la Reina Sofía siempre destacó como la abuela favorita de sus nietos, y su especial vínculo por ejemplo, con Irene Urdangarin, quien no pierde oportunidad para visitarla cuando se deja caer por Madrid. ¿Por qué tendría que ser distinto en el caso de la Princesa Leonor y la Infanta tocaya de la Reina? Concedamos el beneficio de la duda y supongamos que la Reina no fue la más cercana a sus hijos, pero con sus nietos podría ser muy diferente y revertir sus errores, no es la primera vez que eso se ve.

¿Impensable? la misteriosa y "genial" relación entre la Reina Letizia y la hermana de la Reina Sofía, Irene de Grecia.

Pilar Eyre sabrá si desconfiar o no de este cuadro familiar que a todos nos encantó de primera mano. Para la experimentada escritora no existe la improvisación, y en el caso de los reyes menos: todos conocen muy bien su rol y más allá de eso el impacto que generarán en la opinión pública. Desde la Reina Sofía hasta el Rey Felipe -que a duras penas logró destacar su presencia en la mentada cena casual, saben que la Corona está bajo la mira siempre y el show, pase lo que pase, debe continuar.