CONTRA TODOS LOS PRONÓSTICOS

Los pilares de Amelia Bono tras su divorcio de Manuel Martos

La madrileña y el hijo del cantante gritan a los cuatro vientos lo bien que se llevan.
viernes, 30 de julio de 2021 · 02:00

Amelia Bono y Manuel Martos parecen haber diagramado un plan para distraer a la prensa. Desde que decidieron hacer pública la noticia de la separación hace aproximadamente un mes, todo el mundo pensó que comenzaría el proceso típico de los matrimonios en disolución: uno de ellos abandona el hogar conyugal, busca nueva residencia, se acuerdan días de visita para los niños si es que hay, etc. Pero en el caso del hijo de Raphael, nada es como lo dicta el manual.

Amelia y Manuel desde el primer momento quisieron aclarar que su separación no tenía nada que ver con los dramas a los que estamos acostumbrados los periodistas del corazón. Ellos mismos aseguraron que no hubo terceros en discordia que influyeran en la decisión y que la determinación definitiva había sido de mutuo acuerdo. Tan sano es el vínculo que tienen que siguen compartiendo residencia y algo todavía más insólito: también comparten vacaciones y, sin lugar a dudas, ese debe ser un gran motivo de alegría para Raphael.

En adjunto podemos apreciar un video que la empresaria colgó en sus redes sociales, en el que se la ve espléndida aprovechando el tiempo libre para disfrutar con sus hijos en las playas de Málaga y es probable que esa sea la razón por la que Manuel está también allí. Quizás, si se tratara de un viaje de soltera y con amigas, el retoño del intérprete de “Cierro mis ojos” se hubiese quedado al cuidado de sus hijos. Pero en esta oportunidad han decidido que el tiempo ocioso lo combinarían para pasar tiempo de calidad con sus retoños.

Sin lugar a dudas, lo de Amelia con Manuel es un caso paradigmático, aunque no tan difícil de creer si consideramos el ejemplo que al menos él ha tenido toda su vida. Raphael siempre ha sido hombre de una sola mujer, Natalia Figueroa, y el tiempo que llevan juntos no debe haber estado libre de altibajos emocionales. No obstante, siempre han sabido sobreponerse a las épocas malas y es exactamente eso lo que el artista le ha inculcado s sus hijos: el valor de la familia por sobre cualquier hecho circunstancial.

Amelia Bono disfruta de la noche malagueña junto a Manuel Martos.

Aunque la muestra de Raphael resulte bastante aclaratoria, no podemos dejar de pensar en que Manuel y Amelia se den otra oportunidad para el amor. Y es que desde afuera lucen como una pareja que funciona perfectamente y eso es quizás lo más difícil de conseguir en vínculos maduros. Habrá que ver si entre ellos la llama sigue prendida, y sino, si están dispuestos a revivirla. Pero resulta impactante pensar que, el motivo que lleva a la mayoría de las parejas a despedirse, no parece ser en ellos un punto débil, al menos desde esta perspectiva.