INSÓLITO

El ilegítimo del Rey Juan Carlos que arruinaría todo: "Yo estaría en lugar de Felipe si él no nacía"

Se revela que este hombre podría ser un dolor de cabeza para el Emérito con tan solo una prueba de ADN.
sábado, 3 de julio de 2021 · 15:43

En España hay un hombre del cual ni la Corona ni el Rey Juan Carlos se han pronunciado ni se pronunciarán jamás. Para el Emérito, Albert Solà Jiménez es el golpe de migraña que aparece e insiste sobre un derecho que cree le pertenece, y tanto Zarzuela como el exgobernante le han negado por años por miedo a una verdad "irrefutable".

Este personaje, cuya última profesión fue la de camarero en el restaurante "El Drac", un pequeño local escondido en la localidad de La Bisbal, ha asediado por años al Rey Juan Carlos para pedir una prueba de ADN que confirme su relación consanguínea. Escribió varias cartas a "Zarzuela", y aunque una de ellas aparentemente fue recibida por el despacho real y llegaría a las manos del mismísimo Emérito, nunca obtuvo respuesta.

La historia entre el Rey Juan Carlos y Albert Solà no podría ser menos coincidente y sorprendente.

De acuerdo a su historia personal recogida por el diario "El Universo", Su relato coincide con un capítulo de la historia negra de España, cuando unos 300 mil niños quedaron huérfanos y fueron robados durante los horrores de la dictadura española que culminó en los años 70: fue criado por unos campesinos en una isla mediterránea, y en una ocasión, habría sido trasladado a una mansión en Barcelona donde una mujer mayor y muy elegante le llevaba regalos y lo trataba con especial cariño.

Esto habría generado fuertes rumores entre funcionarios al servicio de la Corona, quienes sospechaban del parecido entre las facciones de aquel niño y el Rey Juan Carlos. Según estos trabajadores, aquella mujer que permanece en los recuerdos de Solà, era ni más ni menos que Doña María de las Mercedes, Condesa de Barcelona y madre del exgobernante.

La consignación de pruebas y su insistencia, son un dolor de cabeza para Zarzuela y el Rey Juan Carlos.

En el presente, la situación se enturbia tras un par de pruebas que el demandante mantiene en su poder. Una de ellas es una prueba de ADN que comparó con Ingrid Sartiau, una mujer de origen belga que también alega ser descendiente del Rey Juan Carlos. El resultado fue más que sorprendente: ambos guardan relación consanguínea y podrían ser medio hermanos, pues no comparten lazos maternos pero sí la línea paterna que faltaría "por determinar".

Un segundo documento, que funge como su acta de nacimiento, corrobora que el presunto hijo del Rey Juan Carlos nació en 1965 y con ello asegura que en su momento fue considerado "un as bajo la manga", en caso de que la Reina Sofía no pudiera darle al Rey Juan Carlos un heredero. Con las Infantas Elena y Cristina en escena y presionados bajo la condenatoria Ley Sálica, el tercer embarazo de la Emérita era un peligroso juego al azar que pudo quitarles todo si Felipe VI no nacía.

Hay quienes sospechan que Solà guarda un perfil demasiado "Borbón" parecido con el Emérito para ser un simple camarero.

Entre nos: conociendo los antecedentes históricos de la casta borbónica y la sangre dulce del Rey Juan Carlos que siempre tuvo para el género femenino, es verdaderamente posible que exista una cantidad considerable de hijos ilegítimos concebidos dentro y fuera de España y Solà podría ser uno de ellos. Su reputación siempre le precedió, le enorgulleció y ahora es motivo de opacidad en Zarzuela.

¿Cuántos borbones desconocidos pueden haber en el mundo que lleven la impronta genética del empedernido Don Juan Carlos? No solamente es difícil de determinar sino casi imposible. El exmonarca ni siquiera se encuentra en suelo patrio, y no existe ningún interés por parte de las acciones de "Casa Real" por esclarecer la insistente demanda del hombre barcelonés.