La casi niña prodigio

El fracaso de Ana Belén que le permitió alcanzar el éxito

La cantante nacida en Madrid reconoce que sus comienzos fallidos fueron la clave para el estrellato.
jueves, 29 de julio de 2021 · 05:00

Como la mayoría sabe, Ana Belén es una de las figuras más respetadas de España, ella posee una larga trayectoria artística pues cuenta con más de 40 películas, unas 30 obras de teatro y más de 35 discos de estudio.

Lo cierto es que la intérprete de "Vuelo blanco de gaviota" estaba a punto de ser la próxima "niña prodigio" en sus comienzos y, a decir verdad, tuvo la suerte de no serlo. ¿La razón de esto último? El destino le tenía preparado algo mejor para ella y esto fue determinante en el camino hacia su verdadero triunfo profesional.

Según trascendió, la actriz y directora de cine era muy joven cuando comenzó a hacer sus pinitos presentándose a los castings de radio y televisión, pues muchos productores y mánagers de la época buscaban a la siguiente Marisol para explotar sus mayores cualidades artísticas.

Del cajón de los recuerdos: Ana Belén de casi "niña prodigio".

De acuerdo a lo investigado por "Mujer hoy", la cantante nacida en Madrid fue una afortunada en sus inicios y todo esto se lo debe a su primer fracaso en el mundo actoral, "Zampo y yo", una película de 1966 dirigida por Luis Lucia Mingarro y protagonizada por Ana Belén y Fernando Rey. ¡Vaya sorpresa! 

Gracias a su "no éxito", Mari Pili ha salido ilesa del abuso de poder, presión a los menores de edad y absoluto control sobre sus vidas que suponía pertenecer a la maquinaria cinematográfica. "Ya estaban previstas las películas que haría a continuación para confirmar su estatus de estrella y vender butacas, discos y merchandising. Pero sucedió lo inesperado: 'Zampo y yo' fue un desastre", reza el medio citado.

Mari Pili con Fernando Rey en un fotograma de la película "Zampo y yo".

Quizá es que el país necesitaba llorar y encontró en los niños una forma de soltar el lagrimón, sintiéndose al mismo tiempo muy contentos con la infancia tan maravillosa que tenían.

Estas fueron las palabras que pronunció, muchos años después, María del Pilar Cuesta Acosta (su nombre de pila) sobre sus comienzos. En aquel entonces, no tardó en reconocer que sus primeros intentos fallidos como actriz fueron la clave para conseguir luego el estrellato.

Tuve la suerte de que 'Zampo y yo' no tuvo tanto éxito, porque me hubieran hecho daño también como lo hicieron con todos los demás.

La portada de un periódico de la época, de 1972, cuando Ana Belén interpretaba a Julieta de William Shakespeare.

De esta manera, la artista de 70 años se sinceraba para la prensa rosa respecto al sufrimiento que se evitó de niña, pero manifestó que fue una gran decepción para ella no poder cumplir su sueño en ese momento. Sin embargo, las cosas cambiaron cuando Miguel Narros la fichó para su escuela de interpretación.

Si Miguel no hubiera aparecido en mi vida, yo habría seguido haciendo un cine de mamarracho y probablemente hubiera tenido que retirarme al llegar a la edad adulta o me habrían retirado los demás.

Miguel Narros en México de 1972 junto a su joven aprendiz.

Finalmente, destacamos que la esposa de Víctor Manuel admitió que el director de cine asumió un rol muy importante en su vida y lo consideraba como un segundo padre. Con el tiempo, trabajo duro y enorme esfuerzo de su parte, Ana Belén se consagró en el mundo artístico como una talentosa y polifacética estrella que supo cómo brillar con luz propia.

Él fue mi segundo padre, la persona que se empeñó, como hacen los buenos maestros, con guante de seda, en que yo creciera intelectualmente.