INSOSPECHADO

Del amor al odio: los cambios que la Reina Letizia impuso en Mallorca para olvidar el pasado

La Soberana no puede siquiera entender por qué debe volver cada año, pero intenta que su estancia sea más llevadera.
sábado, 24 de julio de 2021 · 14:28

Palma de Mallorca se convirtió durante muchos años en una de las marcadas razones que contribuyeron a ahondar las distancias entre la Reina Letizia y la Reina Sofía, cuando a cada una le tocaba exponer su posición con respecto a su estancia en esta maravillosa isla balear.

Una amiga muy cercana de la Emérita recitó textualmente el hermoso concepto que la matriarca albergaba cuando pensaba en volver cada año a Palma: "Soy hija del Egeo, una mediterránea. Lo que más echo de menos en Madrid siempre es el mar", elemento con el que cada año se reencuentra y junto con él rememora partes de su propia historia.

La Reina mediterránea nunca entendió el desapego de la Reina Letizia por el mar.

Ahora vayamos con el pragmático pensamiento de la Soberana actual: mucho menos floripondio desde sus tiempos como Princesa de Asturias, cuando medios como el diario "El Español" no dudaban en afirmar que la Reina Letizia no era precisamente la más encantada con la idea de tener que trasladarse año tras año el mismo lugar. En este sentido, dos temas particularmente la enervaban: trabajar en lugar de descansar, y andar en "modo rebaño" junto a su familia política. En serio, casi casi podemos entenderla.

El tema con la impetuosa Monarca es que si algo la adorna y le ha servido durante todos estos años junto a la familia real es su particular don para cultivar la paciencia y esperar su mejor momento para actuar. ¿Quién dijo que al ascender al trono la Reina Letizia no realizaría algunos cambios sustanciales? Total, no es su lugar favorito en el mundo: en 2013 el mundo supo sobre su crisis matrimonial durante su estancia en Marivent, y en el 2018, bueno, en 2018 su matrimonio casi se fue por un tubo gracias a su encontronazo con Doña Sofía en el rifirrafe de la catedral.

¿Cuántos Borbones podía soportar la Reina Letizia en una misma foto?

Lo primero que impuso la Gobernante desde el primer momento en que tomó el mando en Zarzuela fue reducir no solo las horas de jornada -pues se sabe que incluso dentro de sus fechas vacacionales hay temas que no se pueden postergar- sino también la estancia del núcleo fuerte compuesto por el rey Felipe, ella misma y sus hijas en el Palacio de Marivent, en el cual, si acaso, duran quizás una semana.

Evidentemente, no es un misterio para nadie que los miembros de la familia real se han reducido considerablemente durante las vacaciones estivales en Mallorca. En la época en la que reinaban los reyes eméritos Don Juan Carlos y Doña Sofía, sus tres hijos y sus respectivas familias acudían sin falta a la cita anual en Palma. Hoy esa realidad si acaso incluye a la suegra de la Reina Letizia porque, para su mayor alivio, el emérito ni siquiera puede volver al país y su relación con sus cuñadas es casi inexistente.

Nada de comidas extrañas: la Reina Letizia no permite a sus hijas recibir confites por parte de extraños.

¿Y qué hay de las tradiciones náuticas tan propias de la estampa familiar de los Borbones? Pues digamos que la Reina Letizia se encargó personalmente del asunto. Si bien no puede impedir que el Rey Felipe participe en las regatas anuales, esto no significa que sus hijas deban aprender el oficio. De hecho, las visitas al Real Club Náutico se limitan solamente a los días puntuales de competencia cuando el Monarca participa y su familia asiste para apoyarlo. Fuera de eso, no hay nada más.

¿Otros cambios significativos y permanentes? ¡La comida por supuesto! Para la Reina Letizia, el veranear fuera de "Zarzuela" no implica en absoluto que las reglas en la dieta básica de la familia real no permanezcan intactas. Bueno, excepto en una ocasión cuando a las pequeñas Leonor y Sofía les ofrecieron en la cafetería del Club dos buenas porciones de ensaimada. Las niñas las comieron después de que su padre se los permitiera, 'pero sin que vuestra madre se entere'. ¡Vaya si no lo supo, hasta nosotros nos enteramos que aquella fue la primera y última vez que pudieron saltarse la regla!