Modelo a seguir

La verdadera razón por la que Ana Obregón mantenía prendados a grandes y chicos en la pantalla

La actriz nacida en Madrid alcanzó índices de audiencia estratosféricos en televisión.
martes, 20 de julio de 2021 · 05:00

El nombre de Ana Obregón no cesa en la palestra de los medios de comunicación, constantemente podemos ver noticias relacionadas a la estrella que, desde muy joven, consiguió cautivar a todo España.

Según ha podido averiguar "Mujer Hoy", la presentadora de televisión logró con mérito propio "las audiencias más escandalosamente altas" de los años 80 y 90. Su talento, belleza inigualable y faceta de "niña buena" la llevaron a la cima de la pantalla chica.

Era una especie de vecinita de al lado con el atractivo justo como para gustarle al hijo, el padre, el abuelo. Y a ellas, por maja e inofensiva también.

 

Del cajón de los recuerdos: Ana Obregón en su máximo esplendor.

Como es de público conocimiento, la intérprete de "Ana y los 7" venía de una familia bien posicionada. Era hija del arquitecto Antonio García Fernández y Ana María Obregón Navarro, por lo que de pequeña estudió ballet clásico y piano. Lejos de pensar que sólo se dedicaría a lo artístico, años más tarde se licenció en Biología por la Universidad Complutense de Madrid.

Sin duda, la actriz madrileña era un modelo a seguir para las jóvenes de su época y, a decir verdad, la prensa rosa solía decir que "con ella se rompió el molde". ¿La razón de esto último? La bióloga se esforzó por cumplir sus sueños y no desistió hasta lograrlo, dado que pese a varios fracasos se mostró siempre carismática, seductora en la medida justa, e inofensiva, por lo que agradaba a toda la familia.

Como podemos observar en el vídeo superior, desde el año 1993 hasta 1998, la artista de 66 años conducía junto a Ramón García el programa estrella de Televisión Española: "¿Qué apostamos?", consiguiendo en ocasiones un share de seis millones doscientos mil espectadores. ¡Vaya sorpresa!

Fue el mito de la 'Supermujer' que dominó el ideal femenino. En aquellos años, las mujeres se creyeron que podían tenerlo todo: ser bellas, sexy, profesionales, hijas perfectas, madres entregadas y amas de casa hacendosas.

En definitiva, el portal de noticias señala que Ana Obregón fue eso y mucho más en sus años de juventud. Por ello, no solo mantenía prendados a grandes y chicos en la pantalla del televisor, sino que también obtenía índices de audiencia estratosféricos.