ESCABROSO

La amenaza de Lady Di sobre la Reina Isabel y su familia que hasta hoy, 25 años después la atormenta

Nadie había logrado aterrorizar a la Soberana, hasta que la Princesa llegó a su vida.
viernes, 2 de julio de 2021 · 03:00

Durante más de 70 años, la Reina Isabel ha representado los valores de unificación y estabilidad que han mantenido en calma al Reino Unido, pese a difíciles circunstancias históricas que han trastocado severamente la imagen de la Institución que representa. Ni en los libros, ni en su formación como heredera en la juventud, ni en su experiencia de tantos años, pudo prever que una sola imagen, un solo nombre, sería capaz de sacudir todo un sistema desde sus cimientos demostrando así su inminente desgaste:  Lady Di.

Lady Di, la mujer más mediática y recordada de todos los tiempos.

Es cierto que la Monarca goza de gran aceptación en su país y es el pilar indiscutible del sistema monárquico, pero la llegada de Lady Di a la familia real puso de los nervios a la gran Isabel II y no precisamente por el histórico varapalo que representó el fracaso matrimonial entre la Princesa y su hijo, el Príncipe Carlos.

La Reina Isabel pensó en un principio que encontrar a una joven casadera, virgen, de buena familia, con un carácter dulce y apacible, le brindaría no sólo tranquilidad al clan de los Windsor, sino la discreción necesaria y la paciencia requerida para soportar el peso institucional y por si fuera poco, el affaire interminable entre el Príncipe de Gales y una tal Camilla Shand, que luego conoceríamos como Camilla Parker Bowles.  

Lady Di tambaleó a la Monarquía con su "matrimonio de tres" ante la incredulidad de los ojos del mundo.

Lady Di peleó, enfrentó al sistema desde adentro, y se reveló en todos los espacios de conflicto posible: desde lo mediático hasta lo espiritual, pues se asegura que contrario a la creencia popular de que Lady Di profesaba la religión anglicana, luego se convertiría al catolicismo. ¡Menuda rebelión desde todos los flancos! Eso sí que debió dolerle a la Reina.

Esto sin contar con un hecho inédito que no había ocurrido en la historia de la flemática y hermética familia real: su integrante más reciente, se convertía en el punto focal de la prensa y del pueblo británico. Lady Di no sólo se equiparó en presencia y popularidad con la Soberana, sino que la superó a ella y a su familia en el corazón del Reino Unido.

Para la Reina, Lady Di pasó de ser un motivo de pena, a una amenaza para la estabilidad de su estructura.

Razones de sobra tendría la Matriarca para temer la presencia de Lady Di en su círculo y sobre todo su influencia. Consciente de su poder para estelarizar noticias y protagonizar tapas de diarios y revistas, la Princesa logró someter a la Corona a los escándalos que aún después de varias décadas le siguen cobrando factura.

Para medios como "Cotilleos", el arrastre de daños colaterales que Lady Di provocó en la analógica institución, ni siquiera se superó tras su desaparición física. Por primera vez, la Reina Isabel, su familia y sus más cercanos colaboradores, sintieron que el deceso abría una grieta irreparable que separó a Buckingham del resto de sus ciudadanos y del mundo. Las culpas, los señalamientos y el dolor no iban encausados solamente hacia la prensa que asedio y torturó a Diana por años, sino hacia la familia política que jamás la protegió ni comprendió como un fenómeno positivo, sino como un enemigo a erradicar, mediáticamente hablando.

Lady Di ahora vivirá para siempre en el Palacio de Kensington, donde sus hijos y el mundo puedan ir a verla.

25 años después y con la celebración del 60 aniversario de Lady Di, las secuelas se mantienen intocables como si el tiempo jamás hubiera pasado. Pareciera que la historia no permite ni olvidar ni perdonar el pasado.  

Obviamente, ninguno de los Windsor principales participaron en el sentido homenaje: de hecho, tanto así fue el ánimo de alejarse, que tanto la Reina como el Príncipe Carlos, posiblemente su esposa Camila Parker Bowles y la segunda hija de la Monarca, la Princesa Ana, salieron del país con destino a Escocia, cada uno con agendas distintas y actividades separadas pero que coincidieron con esta fecha. ¿Casualidad o causalidad? Como no creemos en las coincidencias, es posible que para llevar a cabo toda la planificación previa de los compromisos y otras decisiones por parte del clan, la fecha del 1 de julio fue la razón de las razones. Lady Di está más viva que nunca.