SALIÓ A LA LUZ

La verdadera y macabra razón por la que Irene Rosales abandonó "Viva la vida"

Isabel Pantoja dio a conocer la tenebrosa información que preocupó a todos.
domingo, 18 de julio de 2021 · 04:00

Irene Rosales sorprendía el pasado fin de semana en "Viva la Vida" anunciando que abandona el programa por la presión mediática que significa el tener que responder las cuestiones que surgen en medio del conflicto familiar que mantiene su marido, Kiko Rivera, con Isabel Pantoja.

Cabe recordar que Irene también acaba de perder a sus padres con poco tiempo de diferencia y en plena pandemia, lo que también significó un duro golpe para ella. "No estoy bien, me ha venido el bajón ahora, creo que es el cúmulo. He pasado por muchas situaciones, me he llevado un año de hospitales con mis padres, con resultados horribles, después pasó el conflicto de Kiko", reconoció Rosales a Emma García.

"Siempre he querido coger fuerzas, seguir adelante, pero ya llega un momento en el que no puedo más", se sinceró Irene, sin poder contener las lágrimas. Es que su trabajo era muy importante para ella y lo disfrutaba con creces, de allí la sorpresa que generaron sus declaraciones.

"Subir a trabajar se me hace un mundo, el tiempo en casa con las niñas es agobiante, el poco tiempo que paso con mi marido. Analizo todo y decido que tengo que frenar para estar bien con todos y conmigo misma. No soy capaz de gestionar el conflicto de la familia con mi marido por algo en lo que no tengo nada que ver" se lamentó la excolaboradora de Telecinco.

Sin embargo, Isabel Pantoja desmintió a su cuñada en "El programa de verano" dando a conocer el verdadero y preocupante motivo de la decisión de Irene. Es que la mujer de su hermano ha estado recibiendo amenazas de muerte en su casa, varias por semana, y busca disminuir su exposición con la intención de bajar el nivel de agresividad

Irene se refugia en Kiko Rivera en medio del difícil momento familiar que les toca pasar. 

Irene habló sobre el tema y se sinceró: "Recibo en casa cartas, como tres o cuatro cartas a la semana, de gente desconocida donde lo más bonito es que somos unas malas personas. Imaginaros todo lo demás. Muchos me estáis diciendo que denuncie, pero no puedo denunciarlo porque la mayoría de las veces viene sin nombre. Tan solo pone el nombre de mi marido o mi nombre y nuestra dirección y ya está".