INSÓLITO

Máxima de Holanda lo vuelve a hacer: saca a pasear su lado más plebeyo descalza y subida a un camión

Nadie como la Soberana para demostrar que hay ciertos "toques" que aún no ha perdido.
sábado, 17 de julio de 2021 · 06:00

Máxima de Holanda es simplemente indetenible y nuevamente demuestra por qué es la Monarca más popular de toda Europa. Este jueves 16 de julio se dirigió hasta la ciudad de Nieuwegein, exactamente en la localidad de Utrecht, para integrarse a sus actividades locales en el sentido más literal del término y sorprender tanto a la prensa como a los pobladores con un gesto que nadie imaginaba.

Cercano y cordial: así fue el encuentro entre Máxima de Holanda y las mujeres al volante de la región de Utrecht.

En principio, lo único que la Monarca debía hacer según las actividades programadas era conocer un poco de las tareas en logística y transporte de esta comunidad, que generan un buen impulso para la economía endógena, además de enterarse sobre las incidencias del importante rol que desempeñan las mujeres en este rubro.

Para la Reina Máxima de Holanda no hay nada más gratificante que encarar un gran tema social, puesto que ante lo evidente, las mujeres cada vez ganan mayor terreno en espacios laborales que anteriormente eran desempeñados solo por hombres, y al parecer, su interés se fue incrementando de forma exponencial, a medida que escuchaba tantos testimonios a su alrededor.

Quizás el dato que logró sorprender a Máxima de Holanda fue saber que en esta región, cada vez son más las vacantes para la conducción de grandes vehículos de transporte. Quienes antes se encargaban de ejercer estas labores han abandonado el oficio, así que muchas mujeres decidieron ejercer por sí mismas y explorar sus posibilidades en este terreno, con increíbles resultados.

Para Máxima de Holanda es importante destacar el gran papel que desempeñan las mujeres en roles tradicionalmente masculinos.

“Veo que las mujeres una vez más han aportado la solución”, fue uno de los comentarios más destacados que Máxima de Holanda dejó caer durante esta jornada.

Esta inspiración última fue lo que impulsó a la Reina Máxima de Holanda a lo impensable: bajo la atónita mirada de los medios y la admiración local, se subió a uno de los camiones, se deshizo de sus alpargatas de cuña y decidió conducirlo por las cercanías, claramente bajo instrucciones. Nadie daba crédito pero ahí tenían a la esposa del Rey Guillermo muy sonriente, maniobrando aquel vehículo de extensas proporciones como una más de la localidad.

Por supuesto, todos quedaron encantados con la presencia de Máxima de Holanda, en este pequeño pero pujante poblado lleno de personas trabajadoras y resilientes, y nos habría encantado ver la cara del Rey si hubiera estado presente. ¡Con lo incondicionales que son el uno con el otro, lo habría disfrutado muchísimo! La Soberana se sintió muy a sus anchas compartiendo animadamente con un grupo de chicas que asistían a una inducción sobre manejo de vehículos grandes.

No todos los días se le presenta la oportunidad a Máxima de Holanda para manejar un camión anchilargo, así que lo aprovechó al tope.

También la Reina Máxima de Holanda tuvo la oportunidad de conversar con algunas veteranas, quienes no perdieron ocasión para relatar algunas buenas historias sobre los pros y contras de este tipo de trabajo, pero que con paciencia y determinación, han logrado sortear las dificultades y convertirse en verdaderas expertas al volante.

Este viaje de trabajo fue, por mucho, de las mejores experiencias que ha tenido la Reina Máxima hasta el momento. Con una pequeña charla informativa, pudo dominar estas máquinas y demostrar que por más que arrecien los tiempos difíciles, un valor necesario para poder surgir y salir adelante es la voluntad de aprender. ¡Una estupenda jornada y un par de puntos más en la escala de popularidad para la querida Consorte!