INESPERADO

La Reina Letizia enfrentó el peor de los escenarios: no pudo contenerse y cayeron las lágrimas

Para la Monarca, fue imposible contenerse frente a decenas de personas que la observaban.
sábado, 17 de julio de 2021 · 05:00

Este jueves 15 de julio, el Rey Felipe y la Reina Letizia asistieron a una cita infaltable y emotiva: un sentido tributo en honor a todos los sanitarios que han perecido batallando contra el coronavirus, enfermedad desconcertante que se convirtió en un verdadero flagelo a nivel global y hasta el momento ha costado millones de vidas.

(Video cortesía: Casa Real TV)

Este encuentro -el segundo en realidad, pues el primero se realizó el 16 de julio del 2020- se desplegó en la Plaza de la Armería del Palacio Real. Uno de los presentes fue el periodista Fernando Ónega, quién dedicó a los presentes un conmovedor discurso que sin duda, llegó directo al corazón de todos los asistentes, incluida la Reina Letizia.

Según la revista “Vanidades”, la Monarca nunca se vio tan afectada en un memorial, con varios intentos de represar las emociones  y hasta algunos aseguraron que asomó un par de lágrimas en medio de las 700 personas presentes, quienes recordaron y rindieron tributo a los ciudadanos y miembros del personal sanitario que perecieron ante la COVID 19.

La Reina Letizia no fue la única en mostrarse taciturna y circunspecta, si después de todo quienes se encontraban en este memorial, perdieron a algún ser querido o a un compañero mientras luchaban en la primera línea para contener el avance de este virus que amenaza la estabilidad mundial.

En este acto -en el que a diferencia del año 2020, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía sí estuvieron presentes-, se procedió a la puesta de varias ofrendas florales y la concesión póstuma, por parte del consejo ministerial de la Cruz, del Mérito Civil a 120 sanitarios que fallecieron por la COVID 19. El esposo de la Reina Letizia, el Rey Felipe, se encargó de entregar al menos 102 de éstas a sus familiares, y el resto se hicieron llegar a los convocados mediante una reunión privada dentro del Palacio. Informó la revista ¡“Hola!”

Cuatro de estas insignias fueron otorgadas a los seres queridos de cuatro galenos, cuyas historias fueron altamente representativas para el colectivo médico. En esta ocasión, tanto el Rey Felipe como la Reina Letizia aprovecharon para acercarse a algunos de los invitados, eso sí, guardando las debidas distancias en atención a las medidas restrictivas y de prevención contra la COVID-19. Cada uno recibió unas cálidas palabras de los reyes, una ligera inclinación en señal de respeto y el gesto de la mano en el corazón que no expresa palabras, pero se ha convertido en su símbolo de reconocimiento y agradecimiento en todas sus apariciones públicas.

Uno de los momentos más especiales en este acto conmemorativo en honor a las víctimas de la pandemia, fue la aparición especial de Araceli Hidalgo: la abuela de 97 años que recibió la primera dosis de la vacuna en el país durante el mes de diciembre y se convirtió en un símbolo de resiliencia y optimismo. En representación de un grupo de adultos mayores que la acompañaron por haber conformado el primer grupo de inoculados en España, agradeció a los sanitarios por su arduo trabajo desde hace ya un año y medio y que aún siguen haciendo un gran esfuerzo por ayudar al colectivo.

Los reyes tuvieron cálidos momentos de cercanía con los familiares de los galenos que perecieron en la lucha contra la COVID 19.

Como acto central, se procedió al encendido de una llama votiva en un pebetero, ubicado en el centro del gran patio donde se llevó a cabo la ceremonia bajo las notas del simbólico canto "Hallelujah". Se transmitió un conmovedor video que reflejó las historias de vida de aquellos que lograron sobrevivir y superar los embates de la pandemia. Por supuesto, como no podía faltar, el Rey Felipe ofreció un cálido discurso marcado por la emotividad y la prudencia.

Debemos recordar a todos aquellos que no están con nosotros y mostrar del modo más solemne nuestro profundo respeto y admiración al personal sanitario. No existen palabras que consuelen la pérdida de un ser querido, pero quiero deciros que contáis con nuestro sentimiento, nuestro mayor respeto y abrazo emocionado. Hubo desaliento, lágrimas, miedo, pero siempre volvimos a levantarnos porque rendirse no era una opción.

Otras Noticias