ESCANDALOSO

El tercer embarazo que ya es un hecho y cambiaría las reglas del juego para la Reina Letizia

La Soberana proyecta el futuro y le gusta lo que ve.
viernes, 16 de julio de 2021 · 06:00

El embarazo de Telma Ortíz, hermana de la Reina Letizia, sin duda fue la mejor noticia recibida por la familia Ortíz- Rocasolano y la misma Monarca apenas hace una semana. A sus 48 años, la confraterna que le queda a la residente de "Zarzuela" tendrá a un segundo hijo, por lo que correspondería a su tercer sobrino o sobrina. La primera sería Carla Vigo, hija de la desaparecida Érika Ortíz y la segunda, sería la primogénita de Telma, Amanda, quien es contemporánea con la Princesa Leonor.

A propósito de ello, el periodista Jaime Peñafiel se atreve a arrojar una nueva conspiración, tal como lo señalan los diarios "El Nacional" de Cataluña e "Informalia": ¿y qué tal si la Reina Letizia tuviera un tercer bebé? A fin de cuentas, la hermana, es mayor que ella por un año y pudo encargarlo, ¿por qué no podría la esposa del Rey Felipe?

La hermana de la Reina Letizia, Telma, tendrá un bebé casi a los 50 años.

Después de todo, los avances en la ciencia moderna permiten que una mujer pueda llevar un "embarazo geriátrico", es decir, después de cierta edad, sin que ello signifique un riesgo para la madre y la criatura por nacer, aunque sí son casos que requieren de más atención constante.

El tertuliano, para ello se basa en las experiencias de artistas muy reconocidas de talla nacional y mundial como "Salma Hayek, madre a los 50; Camerón Diaz, con 47; Janet Jackson con 50; Rachel Weisz, esposa del actor Daniel Craig, con 48; Monica Bellucci, con 45; Halle Berry, con 47, Geena Davis, con 48, Ana Rosa Quintana, mellizos a los 48 años", así que bajo su criterio, la Reina Letizia muy bien podría engrosar esa lista.

El machismo del Rey Juan Carlos se convirtió en ley y pudo afectar el futuro de la primogénita de la Reina Letizia, Leonor.

Conociendo el muy singular estilo del periodista granadino que se empeña en incordiar con la Soberana en cuanto se le presenta la oportunidad, por supuesto que la respuesta se adivina sola ante la incógnita que se crearía a partir de un tercer vástago para la Familia Real. ¿Cómo cambiarían las cosas si la Reina Letizia llevara en su vientre a un varón?

Por supuesto que esto se convertiría en un problema monumental, no por el niño en sí, sino por el tema institucional: la Ley Sálica es prueba infalible de que aún la Corona guarda sus métodos medievales en caso de emergencia. Si la Reina Letizia tuviera un niño a estas alturas, todo su esfuerzo basado en la formación de la Princesa Leonor habría sido en vano. La joven sería desplazada de la primera línea de sucesión y el proceso debería iniciar con el nuevo integrante.

La Reina Letizia ha invertido un gran esfuerzo de años para educar a sus hijas para el futuro que les espera. No podría comenzar de nuevo.

De hecho, si alguien se lleva el crédito por estas imposiciones tan pasadas de color, la Reina Letizia sabe que su suegro, Don Juan Carlos, fue quien impuso en la redacción de la primera Constitución democrática después de Franco, en el año 1978, el impedimento para evitar que su hija Elena y cualquier mujer a futuro del derecho legítimo de entronizarse por orden de nacimiento, porque en ese entonces "Elena no estaba preparada psicológicamente para reinar", y extrañamente el Rey Felipe no ha hecho nada para cambiar esto.

Entonces ¿qué quedaría para la hija primera de la Reina Letizia, Leonor, humillada y despojada de sus nombramientos como  Princesa de Girona y Asturias? Aún peor, sería relegada como Infanta y el mini toisón de oro que recibió de su padre Felipe, lo vería años después en la solapa del traje del pequeño "Pelayo", nombre con el que la Reina en alguna ocasión engañó a su entorno tras descubrirse su primer embarazo y le sirvió para identificar "topos" en Zarzuela. La realidad es que si no se pensó en un tercer hijo cuando las niñas aún estaban en edad escolar, es poco probable que la pareja real se embarque en una aventura de estas dimensiones. Suficiente tensión hubo con el nacimiento de la Infanta Sofía.