SÓRDIDO

El último hallazgo sobre el Rey Juan Carlos que podría dejar a las Infantas sin herencia

Este podría ser el descubrimiento que ponga al Emérito frente la justicia española.
jueves, 15 de julio de 2021 · 05:00

Ni siquiera Pilar Eyre, quién se ha dedicado a rescatar la historia personal del Rey Juan Carlos, había acertado siquiera de cerca con las investigaciones que el diario "Público" expuso de forma exclusiva en la que demuestran el origen del peculio personal del padre de Felipe VI y serían las revelaciones incriminatorias de las que se tenga pruebas hasta la fecha.

Hablando sobre la citada escritora, en alguna oportunidad se lamentó de la suerte del Rey Juan Carlos en su blog 'No es por Maldad' de la revista "Lecturas", cuando era joven, por tratarse de un príncipe sin fortuna considerable, con apenas una suma digna dejada por su abuelo Alfonso XIII que le sirvió para cubrir la dote de la Reina Sofía cuando se casó con ella. Ahora se arrepiente, a la luz de las acusaciones que empañan su nombre por delitos financieros durante su Reinado.

El Rey Juan Carlos alguna vez fue catalogado como el Rey más pobre de Europa, hoy puede darse el lujo de heredar a sus hijas 1.800 millones de euros.

¿Herencia? ¿Abuelo? ¡Ni hablar! Eso no es lo que dicen las recientes investigaciones alrededor de su fortuna, que hasta ahora manejaba, pero que solo provenía de una porción sustancial y mayoritaria tranzada en Oriente Medio -de allí su sangre dulce para los mandatarios, Jeques y Reyes árabes- que explotaban rubros como el gas, la arena y la industria ferroviaria, pero en ningún momento se habló sobre el negocio de las armas en la región.

Sí, el Rey Juan Carlos tuvo un gran "emprendimiento" en el negocio altamente remunerativo del armamento bélico y por supuesto, no estaría solo en este fraude, pues si algo le sobra al Emérito son los buenos amigos: se unió junto a Manuel Prado y Colón de Carvajal en 1977, quien era su administrador privado cuando todo comenzó.

Manuel Prado, el hombre al que el Rey Juan Carlos jamás abandonó ni cuando estuvo preso.

Ambos crearon la empresa "Alkantara Iberian Exports" de la cual también se hizo socio el entonces príncipe Fahd de Arabia Saudí, quien contaba con la lealtad de un traficante de armas llamado Adnan Khashoggi. Este hombre sirvió a la causa como "delegado" en el país árabe de este pacto empresarial.

Pero lo más ensordecedor no es tanto el saber, después de tantos años, sobre la existencia de esos "nuevos" negocios turbios en los que el Rey Juan Carlos estaba vinculado, sino de dónde fue extraído el dinero utilizado para echar andar esta empresa con fines dudosos.

Si algo tiene el Rey Juan Carlos es carisma, especialmente para sus pares en el Medio Oriente.

El portal "Público" señaló que el padre del Rey Felipe se hizo con dineros públicos echando mano de su alta investidura para financiar al menos el 50% de las actividades de esta asociación casi delictiva. Al menos se conoce la implicación de dos entes: “El Instituto Nacional de Industria (INI) con un 25% y Focoex (Fomento del Comercio Exterior, que forma parte del Banco Exterior de España, pero opera desde Panamá) el otro 25%”.

Lamentablemente, las triquiñuelas del Rey Juan Carlos fueron posibles gracias a las mismas contemplaciones del estado español al proteger bajo el artículo 2 de la ley 9/1968, la privacidad de documentos se consideran "clasificados" por su contenido, en el que se detallan todas las operaciones de esta empresa de maletín y pueden perjudicar "la seguridad y defensa del Estado".

Un negocio de visión: Para el Emérito, vender armas a países en eternos conflictos fue su acceso a cifras millonarias.

Todas estas contemplacines y amparos de orden legal, que durante tantos años le protegieron, habrían permitido al 'padre de la democracia' actuar a sus anchas, con consecuencias que hasta hoy comprometen a la Institución Monárquica, a la historia del país y a las arcas nacionales.