INSÓLITO

Ni Harry ni Guillermo: la última traición en Buckingham que la Reina Isabel no podrá soportar

Si el esposo de la Soberana supiera lo que ocurre en su familia, fallecería tres veces más.
martes, 13 de julio de 2021 · 15:44

Dentro de la familia real británica hay costumbres que aún se mantienen. Una de ellas consiste en asignar nombramientos reales a los miembros de la familia Windsor más cercanos al núcleo fuerte de la Reina Isabel una vez contraen matrimonio, como regalo de bodas, un gesto nada despreciable y del cual los hijos de la Soberana se han beneficiado ampliamente.

Sin embargo un hecho atípico ocurrió con el cuarto hijo de la Monarca el Príncipe Eduardo: cuándo se casó con su prometida, Sophie Rhys-Jones, sus padres la Reina Isabel y el Príncipe Felipe de Edimburgo, tan solo le asignaron el título como condes de Wessex, estatus por debajo de la asignación de ducados, hasta ahora altos cargos nobles que solo reciben los hijos de la Reina Isabel.

La Reina Isabel y Felipe de Edimburgo decidieron que fuera Eduardo quien recobiera el ducado cuando ambos fallecieran y Carlos lo sabía.

Para atenuar esta situación desconcertante a vista de los recién casados, los comprensivos padres del Príncipe Eduardo prometieron que al fallecimiento del esposo de la Reina Isabel, su título de Duque de Edimburgo pasaría a sus manos a fin de que no desapareciera, por lo que tanto Eduardo como Sophie, serían condecorados como Duque y Duquesa de Edimburgo, cosa que aún no ha sucedido.

¿Qué razón más poderosa que la última voluntad del Príncipe Felipe podría contrariar el deseo de que su hijo menor ostente el título que él llevó con orgullo durante 70 años? Pues la más insólita de todas: el Príncipe Carlos, heredero al trono, se ha encaprichado con la idea de ser él quién se haga con el nombramiento que el padre de la Reina Isabel, Jorge VI otorgara al Príncipe Felipe cuando se casó con la Soberana.

El Príncipe Carlos ya obtuvo el título y no lo cederá a los Wessex de ninguna manera.

En informaciones concedidas por el diario "El País" y el rotativo británico "The Times", varias fuentes cercanas al primogénito de la Reina Isabel han sido claros en exponer sus pretensiones. No se trata de un juego ni de un deseo no resuelto, Carlos de Inglaterra ha desafiado los designios de su padre y se asignaría el único título que obtuvo mientras estuvo al servicio de la Corona.

El Príncipe Carlos es hoy por hoy Duque de Edimburgo, y de él depende lo que suceda con el título. No irá a parar a Eduardo. El ducado de Edimburgo no será para los Wessex en lo que al príncipe respecta. La decisión no tiene que tomarse ahora, sino que llegará cuando el título vuelva definitivamente a la Corona, cuando Carlos sea Rey.

No se sabe si el hijo menor de la Reina Isabel disputará con su hermano el derecho que su padre le otorgó antes de fallecer.

¡Vamos ya, que con el hecho de que será el próximo Soberano ante el deceso o abdicación de la Reina Isabel es suficiente! ¿Qué más desea capitalizar para sí mismo? Además, el ducado de Cornualles le reporta jugosas ganancias anuales, el Ducado de Edimburgo es solamente ornamental y no podrá siquiera traspasarlo a sus hijos de generación en generación. ¿Podría ser esta una jugada más egoísta?

Lo indignante de toda esta situación es que el obstinado Carlos ha olvidado que ha sido el Príncipe Eduardo quién ha llevado adelante todos los asuntos y compromisos concernientes a los premios que llevaban el nombre del desaparecido Duque y qué galardonaban a la juventud destacada en varios talentos y disciplinas, además de muchas causas en las que el patriarca de la familia se vinculaba.

Solo el tiempo dirá si el heredero de la Reina Isabel cumplirá con el deseo de su padre y otorgue al Príncipe Eduardo el Ducado de Edimburgo.

Por supuesto, la voluntad del Conde de Wessex de conseguir hacerse con el preciado título del Consorte de la Reina Isabel no viene al azar, ni se trata de un hecho infundado y así lo relata el diario El País: "Es una realidad que hicieron pública no solo Isabel II, sino el propio Duque y hasta Carlos en 1999, con la boda de Eduardo. La Reina, el Duque de Edimburgo y el Príncipe de Gales han acordado que al príncipe Eduardo se le otorgará el ducado de Edimburgo cuando el presente título que ahora ostenta el príncipe Felipe finalmente regrese a la Corona".

Esta situación es refrendada por la nuera de la Reina Isabel la esposa del príncipe Eduardo, Sophie de Wessex, quién en una entrevista comentó cómo había llegado hasta ellos la propuesta: “Nos quedamos ligeramente sorprendidos”, Él (Felipe de Edimburgo) vino directo a nosotros y nos dijo que le gustaría mucho que lo consideráramos”. En esa misma tertulia, Eduardo comentó que acceder era bastante “agridulce” para él: “Porque el único modo en el que el título podría llegar a mí sería que mis padres fallecieran”.

Otras Noticias