Para la eternidad

La estrategia de Lady Di para terminar con los prejuicios reales en su boda con el Príncipe Carlos

La Princesa de Gales logró lo impensado con sus gestos.
martes, 13 de julio de 2021 · 09:27

Lady Di significó un antes y un después en la Realeza. Muchos la criticaban por su peso y por su pelo corto, algo que trajo consecuencias físicas, pues ya se sabe que sufría de trastornos alimenticios debido a estos prejuicios reales.

Sin embargo, Lady Di logró convertirse en un ícono de la moda de los años 80, terminando con los estereotipos que perseguían a las mujeres en esa época, y más a las royals, y lo hizo, una vez más, en su boda con el Príncipe Carlos.

Lady Di y el Príncipe Carlos protagonizaron la boda más vista de toda la historia. Se realizó el 29 de julio de 1981 en la Catedral de San Pablo de Londres y fue televisada para más de 750 millones de personas alrededor del mundo.

Es por esto que Lady Di se convirtió en un ícono a nivel mundial, y se transformó en la Aristócrata más querida de la historia por su apariencia que iba contra lo que se pretendía de una "Princesa". 

Fuente: (SirPetter Lily)

Lejos de estos estereotipos de la Realeza, Diana de Gales mostró en "la boda del siglo" que no era una simple chica, pues aunque el pelo corto estuviera de moda en aquella época, no era común para los royals.

Sin embargo, se convirtió en un símbolo de la moda, ya que siempre se asociaba a una novia (y más si es Aristócrata) con un vestido blanco y pelo largo, una característica que Lady Di no cumplía. 

Con respecto al vestido de Lady Di, fue toda una revolución estilística por el diseño que ella misma creó, imponiendo una importancia en la imagen a la hora de aparecer frente a todo el mundo, pero también para mostrar que dejó de ser la niña inocente que siempre mostró ser. 

Además, Lady Di demostró a todos los Aristócratas que ella podía ser parte de su mundo yendo "contra las reglas" no solo con este espectacular vestido de novia, sino porque usó algo que no pertenecía a los Windsor y, en cambio, era de su familia: una tiara de su abuela con un diseño floral de diamantes y plata. Además, llevó unos pendientes que pertenecían a su madre. 

Todos estos detalles le permitieron a Lady Di convertirse en la "Princesa del Pueblo" al dejar de lado los estereotipos reales y utilizar lo que ella misma deseó para su propia boda, siendo fiel a su estilo, pues su pelo corto no podía crecer como si nada, y esto quizás la obligó a tener más confianza en ella misma y crear sus propias reglas de estilismo.