De la pobreza a la fama

La cruda historia que desconocías sobre el padre de Miguel Bosé, Luis Miguel Dominguín

La entrevista del cantante con Jordi Évole reveló algunos datos sobre la infancia del artista y cómo era el vínculo con sus progenitores, en especial, con el reconocido torero.
domingo, 9 de mayo de 2021 · 11:48

Pocos personajes son tan reconocidos e históricos en la cultura española como lo es Luis Miguel Dominguín. En la España franquista, el torero encarnó el tipo de icono popular que el Régimen deseaba: un hombre fuerte, de tradiciones arraigadas, que encarnase el ideal machista de aquellos años y, sobre todo, una historia de superación personal andante. Y es que el padre de Miguel Bosé era de aquellos niños que, nacidos en la pobreza, se convertían a fuerza de sudor y lágrimas en grandes figuras de la escena social.

Luis Miguel Dominguín fue toda una figura para su época.

Si bien fueron varios los periodistas que lo retrataron como el ídolo que era para la sociedad española, lo cierto es que hubo uno que logró mostrar en su biografía, las miserias y las sombras de un hombre, aparentemente, todopoderoso. Este escritor fue Keith Botsford y se topó en su vida con el torero en el año del Mayo Francés: 1968. Durante dos años, las charlas que se dieron entre el aristócrata y Luis Miguel Dominguín dieron paso a un libro (lanzado en 1972), que jamás fue editado al español: “Dominguín: Spain's Greatest Bullfighter”.

Ernest Hemingway escribió sobre Dominguín y Antonio Ordóñez en el libro "Un verano peligroso".

Motivos de que no hubiese una traducción sobraban: el relato del torero era crudo, mordaz y no tenía ningún tipo de maquillaje por parte de la prensa. En él, Dominguín no mostraba ser alguien completamente diferente a lo que se veía en España, pero sí, reflejaba a un torero sin filtros, que aseguraba abiertamente que, para el público, la plaza de toros terminaba siendo como un burdel: “Una vez ha pagado sus pesetas (el asistente), cree que el torero les pertenece”. Además, Botsford logró retratar la pasión de macho que sentía el diestro y como comparaba a los mismísimos toros con las mujeres.

Lucía Bosé y el torero se casaron en 1955.

El padre de Miguel Bosé relató en esta biografía, convertida prácticamente en monólogo, aquello que se suavizaba en España. “Antonio Ordóñez era y es un torero cobarde, no se acerca lo suficiente como para que lo llamen héroe", aseguró en aquellas conversaciones Dominguín sobre su eterno rival, cuñado y su coetáneo. Sin embargo (y ante todo), aquellos reseñadores que han dado una crítica literaria sobre esta biografía, han llegado a asegurar que el producto final, es un libro triste: el torero, con apenas 42 años, se notaba envuelto en un destino sin rumbo, viajando sin motivos y perdido.

Luis Miguel Dominguín junto a Miguel Bosé.

Algo de esto aparece cuando le toca hablar de sus propios hijos, aquellos que tuvo con la actriz italiana, Lucía Bosé y los que con los años, le terminaron incluso ganando en fama. “Quiero a mis hijos, pero me cansan”, aseguró a Botsford, el padre de Miguel Bosé, Lucía y Paola Dominguín. En tono agotado, el torero afirmó que en su propia casa se sentía un extraño y que frente a su propia familia no tenía mucho para decir. Y son precisamente este tipo de anécdotas las que hacen de esta biografía un relato diferente. Dan la sensación de un hombre fuera de sitio, destronado, que en el calor de su propio hogar jamás sintió otra cosa más que frío.

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