ESCÁNDALO

Gustavo González marca a Rocío Carrasco el peor de sus errores durante el documental

El famoso siente vergüenza.
sábado, 8 de mayo de 2021 · 06:30

Cuando Rocío Carrasco ha decidido hablar y hablar de verdad después de casi 20 años en un silencio abismal, lo ha hecho decidida a revelar con nombre y apellido la complicidad de todas esas personas que, conscientes o inconscientes de la manipulación de Antonio David Flores, le han hecho el caldo gordo por tantos años para que el la ataque desde tantos flacos.

Entre ellos, uno de los señalados es el periodista Gustavo Gonzáles, acusado –entre otras cosas- de haber ido a tomarle fotos en la dependencia judicial cuando le tocó ir a declarar después de la paliza que su hija le propinó en casa. Y el comunicador ha escrito una extensa columna en “La Razón” para dar su punto de vista de los hechos y recriminarle algunas cosas a la mujer del momento.

Gustavo González/Rocío Carrasco

Por un lado, el periodista ha dejado en claro que, evidentemente, él fue manipulado por Antonio David Flores, pero que no ha actuado en complicidad. Ha estado de acuerdo en que es una pésima persona, un padre terrible y un ser maligno, pero curiosamente, no lo considera maltratador pues la justicia no lo ha dictaminado así, pese a todas las historias de maltrato pasivo que la hija de Rocío Jurado ha contado en la serie documental.

Además, también confesó que cuando se dio cuenta de esta manipulación después de los años, se comunicó personalmente con Rocío Carrasco para pedirle perdón por su accionar, pero no ha sido suficiente para que la famosa quite su nombre de la tabla de los acusados, tal cual ha dejado ver en la serie documental.

Personalmente considero que el testimonio de Rocío Carrasco, ha separado, quizá definitivamente, a madre e hija.

González ha remarcado que considera mala, en términos de relación entre la madre y la hija, la decisión de contar todo en un documental, pues siente que el odio y el rechazo generalizado hacia la madre, ahora lo tiene Rocío Flores, que es claramente una víctima de Antonio David y que ha sido calificada con los peores términos por Rociíto, que parece haber renunciado definitivamente a ella:

‘En mi hija no hay un ápice de mí, no la reconozco’. ‘A mi hija le sembraron la semilla del mal’. Dos frases de una crudeza mayúscula.

Así como ha sucedido con este comunicador, los hay periodistas que están buscando analizar la situación de Rocío Carrasco de una manera crudamente objetiva, pese a que ello discurre en algo casi imposible de conseguir.