REVELADOR

La Reina Sofía expuesta tras su última biografía: "ella solo vela por sus propios intereses"

La Emérita no dejará jamás que le sea arrebatado lo que considera le pertenece.
jueves, 6 de mayo de 2021 · 02:30

El estricto funcionamiento de una institución como la Monárquica comprende ser manejada por personas cuya línea estructural de pensamiento y acción se comprometan sin vacilaciones ni dilaciones hasta el último día de sus vidas, aunque los reveses de la vida les condene a perderlo todo. ¿Quién mejor para entender el significado de la soledad, el vacío y el deber que la mismísima Reina Sofía?

De su estirpe y legado ya quedan muy pocas. Nieta, hija, esposa y madre de monarcas, una línea muy marcada ante un destino que se traza desde el mismo día del nacimiento. Nadie más que la Reina Sofía entiende los desafíos que implica ser Consorte de un reino, con una escala adicional de dificultad: dentro de un país y una cultura que no la vio nacer.

La Reina Sofía se consolidó como Consorte, le dio al país a un heredero y aún se mantiene firme a pesar de que ya no ejerce.

Inspirada bajo su imagen e historicidad, la escritora Carmen Gallardo publicó su obra más reciente: "Sofía, la última Reina", una biografía en formato novelesco que relata los últimos 60 años de vida de la Emérita, que acarreó una exhaustiva documentación y acceso a una acumulación considerable de material fotográfico y audiovisual para permitirse adentrarse en uno de los entresijos más complejos: su mente.

Para Gallardo, la Reina Sofía es una persona de grandes contradicciones: es una mujer que ha luchado por defender el legado de la Corona como una fiera, pero a su vez, con ella puesta sobre su cabeza, entiende el beneficio del sacrificio propio por el bien de la Institución. Desde este punto parte su integridad como ser individual: ella no deja de ser una Reina aunque Don Juan Carlos haya abdicado.

Uno de sus mayores incentivos, es seguir trabajando. Para la Reina Sofia no hay descanso.

Este es uno de los principios más remarcables en el ser y estar de la Reina Sofía: ella nunca dejó de enviar este mensaje a la población y esto, para los afines a la Corona, es sinónimo de estabilidad frente a la abdicación del Rey Emérito, su desvinculación como parte del nuevo núcleo de la Familia Real y su propia encrucijada entre el apoyo irrestricto al trono y los sonados varapalos familiares. Sin embargo, sus principios son irrenunciables.

Los valores y los propios intereses, tanto los personales como los institucionales, para la Reina Sofía van entrelazados, ella defiende no solo a la Corona como parte de su legado, defiende los pocos espacios de acción que le quedan en ella y los defenderá hasta que llegue su último día.

Mientras el Rey Felipe lo permita, ella seguirá siendo parte y representando a la Institución sin pensarlo dos veces.

Gallardo expone a "Vanitatis" que a diferencia del Rey Juan Carlos, a la Reina Sofia no se la verá jubilada, pasando sus últimos años en un alejado resort del medio oriente o deslastrada de la vida pública y de su trabajo sostenido en las organizaciones que aún representa. Está convencida de que ese no puede ser su final, al fin y al cabo ella nació y se crio para gobernar, así que lo más honorable en su condición es que termine de la misma manera.

Tal vez no perecerá como cabeza del reinado, pues, con sus acciones y desparpajos, el propio Rey Juan Carlos le quitó ese derecho, pero nadie, ni él mismo podrá arrebatarle su condición como Soberana y todos sus años de servicio al país. No en vano la Reina Sofía es, entre los familiares del Rey Felipe, quien cuenta con la mayor aprobación entre los españoles, que con respeto y admiración honran su legado y le agradecen por tanto.