INSÓLITO

La peor cara de la Princesa Leonor cuando no están sus padres cerca: "ahora me hacéis la reverencia"

Después de esto, todo lo que sabemos sobre la heredera queda entredicho.
miércoles, 5 de mayo de 2021 · 12:50

Educadas, recatadas, incapaces de dar un paso en falso bajo la escrutadora mirada de su madre, formadas para representar a una Institución desde temprana edad y conscientes de la gran responsabilidad que esto conlleva. ¿Acaso la Princesa Leonor y la Infanta Sofía podrían demostrar alguna conducta de tipo inusual cuando las cámaras se apagan y sus padres no están a la vista?

Según "Moncloa", la Reina Letizia no puede ejercer control absoluto sobre el comportamiento de sus hijas las 24 horas continuas, aunque quisiera. Es justo allí donde particularmente la Princesa Leonor habría cometido algunas acciones que en más de una oportunidad causaron malestar generalizado en el único ambiente común dónde la Monarca no tiene total acceso: el Colegio Santa María de los Rosales.(Video Cortesía: EFE TV)

Al parecer, la realidad intramuros de este prestigioso centro educativo es mucho más sórdido de lo que parece: desde peleas físicas hasta maneras soberbias han sido de lo poco que se ha filtrado sobre la conducta de la heredera desde temprana edad. Afortunadamente para los reyes, la puesta de una valla de seguridad en las inmediaciones del colegio y la prohibición del uso de móviles en las instalaciones, han salvado a la Princesa Leonor de protagonizar grosos escándalos ante la opinión pública.

Desde el momento en que se conoció que la Princesa Leonor y la Infanta Sofía formarían parte del alumnado del Santa María, ciertas preocupaciones -con justa razón- comenzaron a arreciar en el colectivo de padres y representantes, tomando en cuenta que sus hijos estudiarían ni más ni menos que con la futura Reina y una Infanta de España, y aunque el reforzamiento de la seguridad y el cambio del menú escolar hizo gracia a los padres en un principio, los temas sórdidos estaban por comenzar.

Hasta ahora se conocía que la Princesa Leonor era una alumna brillante, pero de su conducta faltaban detalles.

El primer estupor generalizado ocurrió cuando la Princesa Leonor era más pequeña. En medio de una riña con un compañerito de clases, esta lo mordió. El niño quiso devolver el ataque pero uno de los guardaespaldas de la pequeña lo impidió a tiempo. Luego se supo que otra de las alumnas cercanas a Leonor estaba enojada con ella, motivo que causó preocupación a Letizia al punto de establecer contacto con la madre para saber qué sucedía. En ninguno de los dos casos, trascendieron los motivos de las peleas entre la Princesa Leonor y sus pares.

Sin embargo, esto era tan solo el comienzo: la indignación de varios padres frente a la conducta de la primogénita de los Reyes llegó a su más alta escala cuando en su más tierna edad escolar les "exigía" a sus compañeritos de clases ser llamada "Su Alteza". Siendo justos, puede que se haya tratado de una típica bravuconada entre niños, pero entre adultos, este tipo de manifestaciones comenzó a resultar bastante molesta.

Tanto la Princesa Leonor como la Infanta Sofía se han formado en el mismo colegio desde muy pequeñas.

Pero en 2018 hubo otro reporte negativo para la Princesa Leonor. Justamente ese año después de recibir la condecoración del Toisón de Oro bajo su nombramiento como Princesa de Asturias, esto fue algo que no supo manejar adecuadamente y la sobrepasó. Según expusieron dos madres del colegio, la hermana de la Infanta Sofía le habría hecho a sus amigas una insólita petición: "De ahora en adelante tendréis que hacerme una reverencia".

Hablando de la benjamina de la Familia Real, ¿dónde queda en toda esta historia? Según el medio consultado, Sofía ha debido aprender a lidiar con la atención que genera su hermana mayor. Se destaca que ha resultado un camino cuesta arriba para la Infanta, quien se veía opacada ante el brillo y notoriedad de la Princesa Leonor al límite de sentirse desplazada, aún con los esfuerzos conjuntos de sus padres por explicarle su papel institucional y criarlas al mismo nivel y de forma equitativa en casa.

Si las dos jóvenes han sido criadas par guardar silencio absoluto sobre su cotidianidad, en la escuela la regla aplica con mayor ahínco a modo de preservar la privacidad de la Princesa Leonor y su confraterna, pero saber que el mutis también afecta a sus pares en el Colegio, en el que se les exige guardar silencio ante cualquier información que circunde las palabras y acciones de la Princesa Leonor y su hermana, es de las peores restricciones que los adultos han tenido que soportar por el privilegio de dar a sus hijos una esmerada educación que en el futuro podría abrirles muchas puertas. (Video cortesía: The Luxonomist)

Sobre estas historias, queda en serio cuestionamiento todo lo que hasta ahora sabemos sobre la Princesa Leonor o al menos creíamos saber. Es muy posible que al igual que otros niños, ella se comportara de forma distinta en la presencia de algún adulto. Ahora que tiene 15 años, es posible que haya superado aquellos episodios gracias a que en la actualidad cuenta con mayor madurez y criterio ante a sus responsabilidades y comportamiento frente a los demás