DE CONQUISTAS Y DESENGAÑOS

El amor de Rocío Jurado antes de Pedro Carrasco que quedó trunco pese al esfuerzo de Salomé

La vida de la tonadillera ha sido tan intensa y variada como su repertorio artístico.
miércoles, 5 de mayo de 2021 · 03:00

De la vida profesional de Rocío Jurado conocemos casi todo y los fanáticos mucho más aún. Lo anterior no es algo casual sino un propósito muy claro que ha marcado siempre la vida de la coplera. Y es que como una verdadera talentosa, quería que se hablara de ella nada más que por su trabajo y no quería estar salpicada por los dimes y diretes propios a los que normalmente se enfrentan las celebrities de renombre internacional. Ahora sabemos que el hermetismo que caracteriza a Luis Miguel es algo que también ha estado muy presente en nuestros baluartes culturales.

La intimidad de Rocío Jurado ha sido cuidada pero de todas maneras puede que se comenzara a saber más a partir de su matrimonio con Pedro Carrasco, pues con él es que comenzó el gran proyecto familiar. Lo que pasó antes del boxeador también ha estado vedado porque data de mucho antes en el tiempo, cuando todavía no contaba con la fama que disfrutó luego. Sin embargo esa etapa también está repleta de historias dignas de ser rescatadas y jamás olvidadas porque, además de anécdotas, hubo amores muy importantes.

Rocío Jurado y Enrique García Vernetta en una sesión de fotos. 

Enrique García Vernetta es el hombre que precedió al padre de Rocío Carrasco en la vida de la folclórica y también el responsable de haberle causado uno de los desengaños más trascendentales de su vida toda. Lo de ellos no fue un romance pasajero sino más bien un noviazgo consolidado y con serias perspectivas de futuro. 6 años juntos llevaban cuando la cantante brindó una entrevista asegurando que tenían planes de boda para cuando su agenda estuviera más relajada, algo que jamás se concretó por falta de interés de él.

Enrique era hermano gemelo de Sebastián García Vernetta, el marido de Salomé, y esa coincidencia derivó en que Rocío Jurado se hiciera íntima amiga de su colega, tanto que aseguró que la consideraba una hermana y que contaría con su amistad mientras viviera. Tan cercanas eran que hasta pensaron en pasar por el altar las dos parejas al mismo tiempo, proyecto que no se concretó por un enfado que tuvo lugar en el medio y en el que Salomé intercedió para que el drama quedara de lado y los lazos se recompusieran.

Rocío Jurado y Enrique García Vernetta en una sesión de fotos. 

“Me pidió tres veces que me casara con ella, pero yo no quise. ¡Por despecho se casó con Pedro Carrasco!”, ha manifestado Enrique a los medios en alguna oportunidad y con esas palabras dejaba ver dos cosas: que él había sido el verdadero amor de Rocío Jurado (y Pedro el clavo que saca a otro clavo) y que se arrepentía de haber sido tan descortés al rechazar en tres oportunidades a la vocalista más grande de este país. Luego se ganó la repulsión de todos los familiares de su examor al presentarse en incontables ocasiones en la televisión a ventilar detalles de lo que fue su relación.

Los periodistas especializados en la vida y obra de Rocío Jurado aseguran que Enríque García Vernetta fue el hombre más importante en su vida, quien verdaderamente representó para ella el amor a punto tal que no le importaron las formas imperantes de la época ni el romanticismo tradicional, pues no tuvo problema en ser ella quien se inclinó tres veces para pedirle matrimonio. Para bien o para mal esa historia terminó antes de lo previsto y luego la de Chipiona logró rehacer su vida y dedicarle sus canciones a otros ojos que la miraron con el mismo amor que ella profesaba.