Influencia musical

Joaquín Sabina y el amor por Bob Dylan de la mano de una misteriosa mujer

El artista conoció a su novia inglesa en Granada y vivió con ella un romance de dos años.
martes, 25 de mayo de 2021 · 05:00

Si hay algo de lo que Joaquín Sabina siempre ha hablado abiertamente es de las influencias que ha tenido en su vida artística, entre las que siempre se han destacado los maravillosos Bob Dylan y Leonard Cohen.

Han sido varias las entrevistas en las que el cantante andaluz les ha señalado como sus santos, y dice haber aprendido de Dylan la insolencia caprichosa y de Cohen la pasión de los profetas.

Sin embargo, y a pesar de la insistencia, poco se ha podido saber de la persona que introdujo a Sabina en el mundo del compositor de “Like a Rolling Stone”, con quien aprendió a amar sus discos y finalmente lo convertiría en su mayor influencia musical.

Bob Dylan es la mayor influencia musical de Joaquín Sabina.

Lo único que se sabe de esa misteriosa mujer es el nombre: Lesley, la novia inglesa que Joaquin Sabina conoció en Granada y con la que tuvo un romance de dos años, entre 1968 y 1970, cuando era un militante antifranquista que nunca había salido de España. 

Sin mucho detalle el andaluz se refirió a Lesley en una entrevista con Risto Mejide en la que narró su salida del país por aquellos años: “Empezaron a detener a la gente y tenía una novia inglesa. Muy guapa. La primera y la mejor minifalda que se ha visto en Granada. Y me fui”.

Lo cierto es que gracias a ella y a un pasaporte falso, Sabina partiría al exilio que duraría 7 años, tiempo en que lavó platos y cantó en restaurantes. En Londres pudo ver a Bob Dylan en el Albert Hall y asistió al mítico concierto de los Stones después de la muerte del guitarrista Brian Jones. 

Recorte de The Sun donde Joaquín, aparece con Lesley cuando solicitaba asilo político.

En una entrevista con la agencia EFE, el cantante reconocería: “Cuando volví a España, muerto el general Franco, yo ya me daba cuenta de que esos cantautores de barba nazarena que convertían la canción en una especie de sermón no iban a marcar mi camino; así que tuve la suerte de huir del panfleto que hubiera hecho si me hubiera quedado en España. Y como venía con Dylan y los Rolling en la cabeza, que me la habían vuelto al revés, me dediqué a uno de los trabajos que más seriamente me he planteado en mi vida: hacer eso que yo amaba en un español que no fuera un argot de chicle de mascar y tirar sino que tuviera una cierta calidad poética sin olvidar el lenguaje de la calle”

Pero a los 72 años, Sabina no recuerda el apellido de Lesley, solo se sabe que era una estudiante de intercambio y que la conoció en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada. Gracias a sus gestiones el cantante logró el asilo político en el Reino Unido por un año. Hasta 1970, ella sería la musa de sus primeras composiciones.