Triste aniversario

Tres bodas y una superstición equivocada: recordamos los intentos de Carmina Ordóñez en el amor

“La Divina” hubiese cumplido este 2 de mayo, 66 años, dejando detrás un legado innegable en la prensa del corazón y momentos claves en la historia de nuestra cultura popular.
domingo, 2 de mayo de 2021 · 11:00

Reina indiscutida de la moda, el papel cuché y las peregrinaciones al Rocío, Carmina Ordóñez supo ganarse con todas las letras, el apodo de “la Divina”. Y es que como toda una celebrity, la madrileña con el corazón más andaluz que se pudo conocer, vivió una vida bajo los focos, con sus penas y sus glorias, dejando un legado, tristemente, muy joven.

Carmina Ordóñez en su boda con Paquirri.

Hoy, la madre de Francisco y Cayetano Rivera Ordóñez y de Julián Contreras hubiese llegado a los 66 años de edad, de no haber fallecido en 2004, antes de llegar apenas a los 50. Sus historias ya forman parte del canon de la prensa del corazón y, al mismo tiempo, sus aciertos y miserias siguen sonando alto y claro. Parte de ellos fueron sus tres matrimonios, los que dejaron en el inconsciente colectivo, recuerdos de bodas suntuosas, amores prohibidos y maltratos desestimados.

La boda de Carmina y Paquirri fue una de las más recordadas de la prensa del corazón.

El primero de ellos fue con el torero Paquirri. Ella apenas llegaba a los 17 años y él, a los 25. La boda tuvo cita el viernes 16 de febrero de 1973, en la iglesia de San Francisco el Grande, del barrio de La Latina. La prensa estaba como loca y Madrid, también. El dato curioso fue que e novio estuvo demorado por un atasco monumental en la capital. Sin embargo, lo que muchos aún recuerdan al día de hoy, era el vestido de novia de Carmina Ordóñez.

"La Divina" llevaba un traje de novia de “Herrera y Ollera”, confeccionado en seda natural, de manga larga y cuerpo ajustado hasta la cintura. Desde allí, brotaba una falda de gran volumen que le sentaba a la joven un estilo monacal. Fue el deseo explícito de la socialité que, en los florones, no se incluyeran perlas. Para la joven en el mundo de las supersticiones, estas se traducían en un matrimonio lleno de lágrimas. Algo que al parecer, no pudo evitar años más tarde.

En 1984, dio el "sí, quiero" con Julián Contreras.

En su segunda apuesta al amor, Carmina Ordóñez decidió seguir la moda de los años 80 al pie de la letra. El 30 de marzo de 1984, la socialité pasó por el altar con el cantautor, Julián Contreras, con quien a diferencia de su boda con Paquirri, dieron el “sí, quiero” en una ceremonia civil y pequeña en Miami. En dicha oportunidad, la madrileña llevó un traje blanco del gallego “Jorge Gonsálves”, diseñador en boga durante la década de los 80. El traje estaba elaborado en gasa transparente y cubierto de hojas de tul dibujando un escote corazón y espalda descubierta.

Carmina en su tercera boda.

10 años más tarde, el matrimonio de Carmina Ordóñez y Julián Contreras se había terminado pero no así, su buena relación. Tres años después de su divorcio, "la Divina" pensó que la tercera sería la vencida, y apostó nuevamente al amor con Ernesto Neyra. En aquella ocasión también vistió de blanco (un vestido con flores 3D, escote recto con tirantes espagueti y falda abullonada). Sin embargo, su historia no fue la más bonita: en 2001, denunció por maltrato a su marido y su denuncia fue completamente desestimada. Un preludio trágico de la tragedia que cayó como balde de agua fría, 3 años después.