HUBO TIEMPOS FELICES

Rosa Benito mira para atrás y cuenta la única cosa que siempre mantuvo unido al clan de Rocío Jurado

Las diferencias hoy empañan todo pero no siempre la discordia reinó entre la coplera y los suyos.
martes, 11 de mayo de 2021 · 02:30

Hay una persona que ha estado siempre al pie del cañón en todo lo que Rocío Jurado necesitó y esa es Rosa Benito. La tertuliana funcionó como un perfecto comodín que se amoldaba a los requerimientos personales y profesionales de su cuñada y mediante su compromiso y lealtad, logró construir un vínculo que muy difícilmente tiene lugar en los parentescos políticos. Era su peluquera, quien escogía sus espectaculares vestuarios para el escenario y para las presentaciones con la prensa y también quien prestaba oído cuando lo que se necesitaba era una amiga.

La actualidad de los herederos de Rocío Jurado es cruda pues están todos disgregados y las diferencias que los separan parecen ser irremediables, sencillamente porque las acusaciones que se han lanzado durante todo este tiempo no son menores. Sin embargo Rosa Benito recuerda un pasado en el que todos eran felices y unidos y a pesar de las discrepancias en las visiones de la vida, el bien común generalmente primada para la preservación de la paz familiar, algo que hoy nadie parece tener entre sus objetivos.

La exmujer de Amador Mohedano ha tomado la palabra en “Ya es Mediodía” y allí ha puesto de manifiesto el elemento clave que según su parecer, era lo único que lograba dominar los egos y las individualidades en pos de la paz y la cordialidad que debería reinar en cualquier hogar. Estamos haciendo referencia al modo de proceder de “la más grande” quien con su carácter y templanza característica lograba siempre imponerse. A partir de su fallecimiento las diferencias no cesaron (de hecho se incrementaron) y ante la falta del remedio a la enfermedad no le quedó más que avanzar hasta lo que hoy conocemos.

Sin embargo la colaboradora de Telecinco tiene una visión bastante optimista del tema y tal como puede apreciarse en el material adjunto de Telecinco, no descarta que los buenos modos y la convivencia pudiera volver a acompañarlos. “Aquí lo que hace falta es comunicación, tú te has quedado en tu casa, yo me he quedado en la mía, no hay comunicación, hay frialdad y eso es lo que ha pasado”, expresaba. Ella es un gran ejemplo de que los vínculos pueden mantenerse más allá de ciertas circunstancias pues con su exmarido jamás ha tenido dramas públicos.

Sin lugar a dudas el testimonio de Rosa ha sido revelador y ha provocado sensaciones encontradas. Por un lado la alegría de pensar que quizás los Mohedano podrían volver a ser como la carne y la uña si tan solo accedieran a dialogar y a recuperar el tiempo perdido. Por otro, el sabor amargo de saber que solamente Rocío Jurado era capaz de mantener el orden, lo cual planeta la posibilidad de que si nadie puede ocupar su rol protagónico y de líder, entonces la paz será algo difícil de concretar.