DENUNCIA

Shakira recibe una nueva acusación de un trabajador, mientras Hacienda le investiga por fraude

La famosa otra vez en el ojo de la tormenta.
sábado, 1 de mayo de 2021 · 07:15

Últimamente las noticias de Shakira llegan a las redes solo con realidades negativas, quejas, críticas, denuncias y cuestionamientos a la famosa. Y esta vez no va a ser la excepción pues se ha difundido una información que deja muy mal parada a la famosa otra vez, ya que tiene que ver con su manera de tratar a los trabajadores.

Todo ha salido a la luz mediante una carta abierta de quienes integran “The Ivors Academy”, una asociación británica de músicos y compositores profesionales, que exigen a las disqueras unas mejoras en sus condiciones laborales y en los pagos por sus trabajos para grandes artistas, como Shakira.

Entre los firmantes se encuentra Steve Mac, que además de haber compuesto canciones para Ed Sheeran, One Direction y Calvin Harris, también ha sido artífice de algunos de los últimos éxitos de la nacida en Colombia, por lo tanto sus exigencias son totalmente válidas considerando el gran caudal que generan estos artistas con cada uno de sus éxitos.

Las exigencias concretas que piden los artistas es que se les pague entre 75 y 120 liras a cada uno por cubrir sus gastos, como así también la participación del 4% de las ganancias en el mercado, un porcentaje que para algunos puede parecer bajo pero en realidad es bastante cuantioso si averiguamos los números reales que se esconden detrás del mundo de la música.

La verdad es que, en materia de denuncias, no es un bueno momento para Shakira ya que recientemente ha sido denunciada por un comportamiento fraudulento con Hacienda entre los años 2012 y 2014, por haber sido residente permanente de España pero no haber aportado como tal al país.

Se sabe que la celebridad ha declarado que ha permanecido en el país menos tiempo del indicado cada uno de esos años para ser considerada una residente, pero tendrá que presentar todas las pruebas pertinentes para demostrar que por su agenda no estaba en España, mediante tiquetes de avión y testimonios de terceros.