Dueño de lo que calla

El silencio por décadas de Fidel Albiac tuvo un solo motivo: preparar su estocada final

Durante años, se acusó al esposo de Rocío Carrasco de todo tipo de manipulaciones pero su callada forma de ser escondió siempre, una acción premeditada detrás.
sábado, 1 de mayo de 2021 · 03:00

Durante años (prácticamente, todos los que duró el silencio mediático de Rocío Carrasco), la figura de Fidel Albiac ha suscitado diversas hipótesis. Se llegó a decir del sevillano que era quien movía los hilos de la hija de la más grande, que solo estaba en la familia Jurado por interés, que era un hombre turbio y de ambiciones económicas descomunales, que trataba mal a su esposa y que los hijos de esta, siempre le parecieron un estorbo.

Fidel lleva al lado de Rocío Carrasco 20 años.

Ante todos estos dichos, lo que reinó siempre como respuesta primordial, de parte del abogado, no fue otra cosa más que el silencio. Ser compañero de la hija de Rocío Jurado fue desde un principio, meterse de lleno en un huracán del cual, o se salía revuelto o tomando el toro por las astas. Fidel Albiac optó por lo segundo y quiso conocer de cerca (y bien) los entramados legales que podrían hundirlo o jugarle a favor.

Fue por esta razón que el sevillano sacó su acceso a la universidad para mayores de 25 años (antes de casarse con Rociíto) y una vez aprobado el trámite, estudió Derecho en la Universidad a Distancia de Madrid. Actualmente, se encuentra colegiado y trabaja en el bufete de abogados de Javier Vasallo, el representante legal de Rocío Carrasco en sus denuncias públicas hechas por Antonio David Flores.

Albiac y Carrasco han sido los productores del último show sobre la chipionera, "Qué no daría yo por ser Rocío Jurado".

La estrategia de Fildel Albiac, no solo causó el rechazo de la familia de Rocío Carrasco, su exmarido y sus hijos, sino que también, la admiración de aquellos que aprecian una buena jugada. Para no ensuciarse las manos ni convertirse en personaje público (figura jurídica que le hubiese valido al andaluz, varios quebraderos de cabeza), el marido de la heredera universal de Jurado se quedó siempre callado y estudiando el sistema desde adentro. Si la ley podía estar en su contra por ser esclavo de sus palabras, la usaría a su favor siendo dueño de lo que callaba.

Ganándose el apodo de “el mudo”, Albiac esquivó siempre a la opinión mediática. Eso sí, donde tuvo que hablar, así lo hizo. En los juzgados, Fidel tiene más de una docena de sentencias ganadas, la mayoría en el Tribunal Supremo. Lo curioso es que no solo fueron ganadas a periodistas (a María Patiño, por ejemplo, la llevó a la justicia por aportar falsa información sobre sus datos personales) sino que también, le llegó a ganar a aquellos que lo acusaron, como la niñera de Rocío y David Flores, de haber sido violento con Rocío Carrasco.

La única exclusiva oficial de Fidel Albiac a un medio fue la de su boda con Rociíto en 2016.

Lo cierto es que hoy en día, Fidel Albiac no solo es el representante legal de Rociíto sino también, su inconmensurable apoyo. El tiempo que duró su intervención telemática, en la entrevista en vivo que Carlota Corredera y Jorge Javier Vázquez le realizaron a la mediática, sus palabras solo fueron de apoyo, aliento y en todo momento, esquivó conflictos con los tertulianos y sus preguntas mordaces sobre su vínculo con Rocío. Así demostró que ser dueño de los silencios propios, gana con la ley y no con la trampa.