UN REPASO POR SU HISTORIA

Así fue que Pau Donés se convirtió en leyenda indiscutible de la música española

El oriundo de Montanuy tuvo unos inicios que marcaron que su futuro sería de puro éxito.
jueves, 8 de abril de 2021 · 02:30

La historia de Pau Donés merece tantos relatos como sea posible dedicarle y eso es porque además del artista talentoso que fue, también era una persona excepcional, de esas que no puede olvidar sus comienzos ni aunque se esforzara. Siempre ha sido muy agradecido de poder ocupar el sitio en la escena nacional e internacional que ocupaba pero vale destacar que ese lugar era merecidísimo, incluso mucho más que el de algunos colegas que alcanzaron niveles de reconocimiento similares con mucho menos esfuerzo.

La mayoría coincidirá en que “La Flaca” es la canción más icónica de Pau Donés y consecuentemente de su banda, “Jarabe de palo”. Esa es una apreciación correcta pues fue mediante ella que logró el gran salto y el conjunto pasó de ser telonero destacado a llenar sus propios conciertos y a vender discos con su nombre. En este sentido hay un momento que verdaderamente podría considerarse como un hito pues marcó un antes y un después en sus existencias.

El conjunto liderado por el intérprete de “Bonito” fue el que brindó el show antecesor nada más y nada menos que del espectáculo que dio Joaquín Sabina en agosto del año 1997 en la plaza de toros de Leganes, un evento que quienes acudieron podrán recordar perfectamente pues allí Pau Donés y los suyos dieron al público presente una muestra gratis de lo que era su verdadera esencia. A menudo sucede que las bandas teloneras son para el olvido inmediato y durante sus estadías en escena los concurrentes no ven la hora de que terminen pero en esta ocasión pasó exactamente lo contrario. Seguramente “el flaco de Úbeda” y su equipo sabían a quienes podrían en escena y no fallaron.

Además de “la flaca” hubo decenas de canciones ampliamente reconocidas pues esa fue otra característica de Pau Donés y de sus composiciones. Tenían letras y música muy pegadizas, que lograban no pasar desapercibidas para nadie incluso en aquellas que tenían letras más profundas. Sin embargo y más allá del éxito arrollador, el cantante jamás perdió el norte ni tampoco llenó su cabeza de pensamientos halagadores hacia sí mismo.

“He tenido que hacer cosas variadas en mi vida para poder comer, pero tengo una vocación que es la música. No soy un ejecutivo que se metió a músico, sino un músico que se metió a ejecutivo y a muchas otras cosas más y que se equivocó. Pero en esta vida no hay por qué arrepentirse de nada, porque aquello me sirvió de seguro para algo”, le decía en entrevista al periodista Javier Menéndez Flores y con ese modo de hablar cualquiera podría haberlo confundido con un simple cajero de supermercado y hubiera necesitado ayuda para darse cuenta de que se trataba de una estrella que no conocía de límites geográficos.

Probablemente el éxito de Pau Donés estuvo (y continúa estando pues su legado sigue vigente) en su clara intención de que jamás su trabajo fuese tomado como algo meramente comercial. Por supuesto, la música era su forma de vida y mediante ella daba trabajo a muchas personas, pero jamás permitió que las corrientes de moda o las intenciones avariciosas de las discográficas guiaran su destino. Él componía lo que quería componer y si eso le gustaba a la gente, bienvenido era y sino también. Afortunadamente los fanáticos del conjunto son muy fieles y es gracias a ellos que podemos estar muy seguros de que la música del hombre que hoy es leyenda, jamás morirá.