Una oferta irrechazable

La noche que Julio Iglesias le cocinó spaguetti en su mansión de Miami a la mafia de Nueva York

Ramón Arcusa se encargó de relatar algunas de sus mejores anécdotas con el cantante en su biografía de 2020 y una de ellas tiene a la familia más importante del crimen organizado estadounidense como principal protagonista.
miércoles, 7 de abril de 2021 · 10:05

El 2020 fue un año de acontecimientos variados en el mundo de los lanzamientos artísticos (paradójicamente, teniendo en cuenta el hecho de encontrarnos en medio de una pandemia). Uno de ellos fue la autobiografía de Ramón Arcusa, “Soy un truhán, soy un señor (o casi)”, un libro donde el integrante de “Dúo Dinámico” cuenta sus mejores anécdotas de primera mano y sin censura.

Ramón Arcusa, su esposa Shura y Julio Iglesias en un avión privado.

Compañero durante años de Julio Iglesias en la producción de canciones que lo hicieron internacionalmente conocido, el autor de “Me olvidé de vivir” aparece en varios de los relatos contados por Ramón. El día que cantaron con Frank Sinatra en el camerino de este en Las Vegas, la grabación de “Raíces”, cómo reversionaron “Bamboleo” y sobre todo, el día que ambos cenaron con la mafia de Nueva York.

Posiblemente, este episodio que pocos conocían hasta el año pasado, sea uno de los más atractivos (y por ende, secretos) de Julio Iglesias. Según la anécdota de Ramón Arcusa, corría la mitad de la década del 80 y el artista ya era toda una estrella internacional. Tenía contratos con el casino más importante de Las Vegas, el Caesar’s Palace y algunos también en Atlantic City. Por aquel entonces, Tony Renis, un amigo en común de Julio y Ramón, les comentó que unos amigos suyos italoamericanos, querían conocerlo personalmente y que una cena con ellos sería la ocasión perfecta. Una oferta que no pudieron rechazar.

Ramón Arcusa fue un importante miembro de producción en las grabaciones de Iglesias.

La cita fue en Miami, en el hogar de Julio Iglesias en Indian Creek. Según Arcusa, el cantante lo invitó también a él para no estar solo en aquella situación. Tony Renis fue el encargado de la cena (spaguettini al pomodoro) y Arcusa acudió a la mansión del artista, sin su esposa Shura. Cuenta en su propio libro el compositor que, después de la media tarde, empezaron a llegar los invitados desde Nueva York (abrigados y ataviados con largos sobretodos). Los comensales habían llevado consigo otros hombres fornidos a modo de guardaespaldas y al parecer, de a ratos, se les notaba el arma que llevaban consigo.

Los invitados eran nada más y nada menos que Paul Castellano y John Gambino, jefes de la mafia italiana de Nueva York y miembros de la familia más importante dentro del crimen organizado. La cena transcurrió bien, con buenos vinos y Tony Renis aplaudido como gran chef. Tiempo más tarde, Julio Iglesias y Ramón Arcusa se enterarían que la exclusiva isla de Miami donde se encontraban había estado monitoreada más que de costumbre: el FBI había alertado sobre quiénes se encontraban en la casa del cantante. Pocos meses más tarde, una noticia sorprendió a los dos amigos: Paul Castellano había muerto.

Paul Castellano también fue conocido como "Big Pauly".

El capo mafioso había sido acribillado a balazos al entrar en un restaurante de Nueva York, el “Sparks Steak House”, por John Gotti, su competencia en la mafia neoyorquina. La fecha databa el 16 de diciembre de 1985. Ocho años más tarde, en 1993, John Gambino, el otro invitado en la mesa de Julio Iglesias, fue sentenciado a 15 años de prisión junto a otros miembros del clan siciliano. Nada malo ocurrió aquella noche de buen vino y pastas italianas y según Arcusa, nunca se llegaron a sentir del todo en peligro (o al menos, eso creyó).

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