UN ANTES Y UN DESPUÉS

La insólita transformación de Miguel Bosé: de artista consagrado a negacionista polémico

La carrera del intérprete de “Amante bandido” parece haberse nublado por culpa de algunas malas elecciones.
miércoles, 7 de abril de 2021 · 09:55

No hay ninguna duda de la capacidad artística de Miguel Bosé y eso es algo que no está en discusión. Ha demostrado con creces durante muchísimos años que su éxito ha estado fundado en talento verdadero y no en las artimañas de algún manager y ayuda de “autotune”. Sin embargo, en los últimos años la opinión pública ha sido copada por información polémica en relación a su vida privada y así, poco a poco, hemos empezado a dejar de hablar de su profesión.

A menudo hablamos de historias emblemáticas de nuestros prodigios musicales y el punto en común en todos parece ser que lo más complicado de sus experiencias es mantenerse vigentes, adaptarse a nuevos formatos y tendencias y crecer en la misma medida en que lo hacen sus seguidores. Algunos parecen haberlo conseguido sin demasiado esfuerzo o por el excelente asesoramiento de sus equipos, pero otros, como Miguel Bosé, se han estancado.

Lo anterior no es responsabilidad de la prensa ni de los medios de comunicación pues hay elementos que prueban que el nacido en Panamá ha escogido en más de una oportunidad sentarse del lado del drama y así de alguna manera ha comenzado a desdibujarse su labor. En este sentido vale recordar la vez que animó a sus seguidores a revelarse contra las medidas de prevención del Coronavirus, lo hizo mediante redes sociales y el nivel de exposición que le significó aquella publicación derivó en que luego tuviera que eliminar sus perfiles.

Lo anterior ha sido difícil para Miguel Bosé y aunque él no creyera en las recomendaciones de los expertos, quizás ha sido inapropiado manifestarse de ese modo. Probablemente, no ha estado bien asesorado o ha elegido emprender el camino más fiel a su parecer y expresarse sin pensar en las consecuencias que tendría sobre su futuro. Pero su opinión de la pandemia no ha sido el único motivo de problema en su vida últimamente y aquí es oportuno citar el episodio que aún no ha terminado con Nacho Palau.

Seguramente sin que él lo buscara, salió a la luz la complicada situación en la que se daba el divorcio con el escultor que fue su pareja durante más de veinte años. Juntos criaron a cuatro hijos, pero cuando las cosas ya no funcionaron para ellos, además de dividir los bienes decidieron repartir la tenencia de los retoños, lo cual significó el inicio de una pesadilla. Miguel Bosé se niega a darles su apellido a los niños que no tienen su información genética y aunque la justicia lo ha abalado, Palau asegura que no se quedará de brazos cruzados.

La realidad es que el cantante nunca ha tenido muy buena relación con el periodismo pero desde un tiempo a esta parte ese vínculo tirante se ha recrudecido y ha evidenciado un contundente cambio en su personalidad. Ahora Miguel Bosé parece ser un hombre fácilmente irritable, algo lógico de alguien que tiene la cabeza colmada de problemas. En la actualidad parece que no hará demasiadas manifestaciones públicas y todo lo que tiene para decir será mediante una serie en la que se espera contar su vida. Es posible imaginar que ese proyecto ha sido pensado como una herramienta para relanzar su carrera y así volver a colocarlo en lo más alto, pues aún tiene mucho tiempo a su favor para demostrar su verdadera sangre de artista de vocación.