TIEMBLA

Borja Thyssen ve alterada su paz por culpa de un sujeto misterioso que reclama parte de su herencia

Parece que el hijo de Carmen Cervera no es el único con derechos.
miércoles, 7 de abril de 2021 · 16:31

Las trifulcas que se dan cuando los herederos reclaman, quizás son las más complicadas del ámbito familiar porque a menudo terminan con los lazos completamente disueltos. Sin embargo hay todavía un escenario más complejo y es cuando los herederos aparecen cuando el dueño del patrimonio ya ha muerto, de manera que no solo entra en disputa la división de los bienes que han quedado sino la vida privada de quien los heredó. Lamentablemente, hoy por hoy Borja Thyssen está atravesando una de esas situaciones.

Solamente faltan dos meses para que se cumpla el primer aniversario de fallecimiento de Manolo Segura (padre biológico de Borja Thyssen) y ahora ha salido a la luz un supuesto hijo que asegura que tiene pruebas de ADN que lo abalan y que además cuenta con un equipo de abogados que ya estaría moviendo fichas. Se trata de Israel Ochoa de 44 años, quien fue criado en Canadá y aunque aún no se saben las voluntades que dejó el empresario, estaría muy dispuesto a hacer valer lo que para él son sus derechos.

En este contexto vale ahondar un poco sobre cómo se habrían dado las circunstancias para que naciera quien hoy reclama. Aparentemente Manolo tuvo una relación fugaz con Josefina Ochoa aproximadamente en la década de los sesenta. A los 16 años, Israel viajó a España para realizarse una prueba genética a pedido de su supuesto padre y el resultado fue de 99.9% de compatibilidad, aunque luego jamás llegó a reconocerlo como hijo propio de manera oficial. Tres años luego volvió a nuestro país y ahí convivió algunos días con Manolo, pero el encuentro no fue tan positivo como para revertir la situación.

El hijo adoptivo de Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza no debe estar muy contento con la novedad aunque Israel tendría motivos más allá de lo económico para reclamar su identidad. Según ha relatado a la revista "Semana", toda la vida necesitó y extrañó a su padre, de hecho asegura haberlo llamado en infinidad de oportunidades a las que el difunto no tuvo problema en negarse. “Mientras vivió nunca le pedí nada, solo quería tener un padre y que mis hijos tuvieran un abuelo. Ahora, creo que estoy en mi derecho de pedir lo que me corresponde”, decía.

La realidad es que por el relato, el vínculo de Manolo con Israel ha sido muy distinto del que tuvo con Borja Thyssen. Si bien el muchacho fue adoptado por la pareja de su madre, él jamás se separó de su crianza y hasta hizo de mediador en más de una oportunidad en los conflictos que el niño tenía con Carmen Cervera. Probablemente ese ejemplo de padre presente es lo que hoy inspira al criado en América del Norte, pues siente que merecía haber recibido el mismo trato.